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República Popular China
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República Popular China (Zhonghuá Rénmín Gònghéguó) |
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Bandera |
Escudo |
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Capital |
Pekín |
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Población |
14.930.000 (2004) |
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Coordenadas |
36°55' N 116°23' E |
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Mayor ciudad |
Shanghai |
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Idiomas oficiales
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Chino |
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Forma de gobierno
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Estado socialista |
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Presidente |
Hu Jintao |
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Primer ministro |
Wen Jiabao |
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Superficie |
9.596.960 km2 |
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Población |
1.313.973.713 (2006 est.) |
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Densidad |
136,12[2] hab/km2 |
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PIB (nominal) |
Puesto 4º |
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Total (2006) |
US$ 9.984.062 millones |
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PIB per cápita |
UUS$ 7.598 (2006) (88º) |
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Moneda |
Renminbi (CNY) |
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Miembro de: |
ONU, APEC |
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La República Popular China
es un Estado situado en el este de Asia, el más poblado del mundo, con más
de 1.300 millones de habitantes, y el cuarto más grande en cuanto a
extensión territorial, tras Rusia, Canadá y los Estados Unidos.
China tiene fronteras con 14 países: Afganistán, Bután, Myanmar, India,
Kazajstán, Kirguistán, Laos, Mongolia, Nepal, Corea del Norte, Pakistán,
Rusia, Tayikistán y Vietnam.
Las ciudades más importantes son Pekín, Shanghai, y Hong Kong.
El nombre español "China",
similar en la mayoría de las lenguas europeas, parece haber llegado a Europa
desde el sur de Asia y, aunque no hay evidencias concluyentes, podría
proceder del nombre de la dinastía Qin, la primera dinastía imperial. En la
antigüedad, se utilizó también el nombre Catay, que tiene su origen en el
pueblo altaico kitán, que fundó la Dinastía Liao en el siglo X. Éste es el
nombre con que se llamaba a China en los relatos medievales europeos, como
los "Viajes de Marco Polo". El nombre "Catay", en ligeras variantes, pervive
aún como nombre habitual de China en algunas lenguas como el ruso y el
mongol. En el siglo XVII, el misionero jesuita portugués Bento de Goes
demostraría que la "China" visitada por los misioneros europeos era el mismo
país que el "Catay" de Marco Polo.
Historia
El territorio actual chino ha estado poblado desde tiempos muy antiguos,
destaca entre los pobladores remotos del país el hombre de Pekín del cual se
encontró un cráneo y que los arqueólogos consideran que vivió dentro del
norte de la actual China hace uno 500,000 años, además de épocas más
recientes se han logrado múltiples hallazgos de restos de culturas
prehistóricas. Una de las zonas con más vestigios de presencia humana
antigua en China es el valle del Río Amarillo, donde apareció la primera
cultura histórica china: La dinastía Shang (siglo XVII adC - siglo XI adC).
A esta dinastía, conocida sobre todo por los descubrimientos arqueológicos
del siglo XX, le seguirá la dinastía Zhou (siglo XI adC - 256 adC). Durante
el periodo Zhou aparecen las escuelas de pensamiento chino antiguas,
representadas por pensadores como Confucio, Mencio, Laozi o Zhuangzi.
En 221 adC Qin Shihuang unifica el norte de China y se proclama a sí mismo
"primer emperador". El emperador Qin adopta medidas de unificación política
y cultural de repercusiones enormes para el futuro de China. Poco después de
su muerte, se funda la dinastía Han (206 adC - 220), otra de las grandes
dinastías chinas.
Tras la dinastía Han se sucederán periodos de unión y de desunión marcados
por la caída y ascenso de nuevas dinastías. Entre las más importantes de
éstas están la dinastía Tang (618 - 907), que en sus momentos iniciales
marcó un momento de esplendor cultural, la dinastía Yuan (1206 - 1368),
fundada por los mongoles tras invadir China, y las dos últimas dinastías,
Ming (1368 - 1644) y Qing (1616 - 1911), esta última de origen manchú.
El levantamiento de Wuchang el 10 de octubre de 1911 desencadena el final de
la China imperial. El revolucionario Sun Yat-sen, fundador del partido
nacionalista Kuomintang, vuelve a China para proclamar la República de
China, pero se verá obligado a ceder la presidencia a Yuan Shikai, quien
depone definitivamente al último emperador. El periodo republicano se
caracterizó por la debilidad del poder central, primero en Pekín, y después
en Nanjing, donde el sucesor de Sun Yat-sen al frente del Kuomintang, Chiang
Kai-shek, establece la capital de la República en 1927. Las invasiones
japonesas, primero de Manchuria, y después de gran parte del resto de China,
mantendrán al país dividido hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en
1945.
Tras la derrota japonesa, se reanudó el enfrentamiento entre el Gobierno del
Kuomintang y el Partido Comunista de China, desatándose una guerra civil que
acabaría en 1949 con la victoria de los comunistas en el continente. El 1 de
octubre de ese año, el líder comunista Mao Zedong proclamó la República
Popular China. El Gobierno de Chiang Kai-shek se tuvo que refugiar en la
isla de Taiwán, única parte del país, junto a algunas islas pequeñas, que
quedaría, hasta la actualidad, fuera del control del gobierno comunista.
Bajo la dirección de Mao, China, tras una breve etapa de recuperación, vivió
momentos de grandes convulsiones sociales con campañas de masas de corte
ideológico como el Gran Salto Adelante o la Revolución Cultural.
Tras la muerte de Mao en 1976, el país estuvo dirigido brevemente por Hua
Guofeng, político poco conocido y con escasos apoyos, que acabaría cediendo
el poder a partir de 1978 a Deng Xiaoping, el nuevo líder máximo del país.
La época de Deng estuvo marcada por las reformas estructurales que
provocaron un intenso crecimiento económico que ha continuado hasta la
actualidad. A Deng Xiaoping lo sucedieron en el poder sucesivamente Jiang
Zemin y Hu Jintao, actual Presidente de la República Popular China. En 1989
ocurrieron las manifestaciones de la Plaza de Tian'anmen.
Gobierno
y Política
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El Gran Salón
del Pueblo en Pekín, sede de la Asamblea Popular Nacional. |
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La estructura de poder en
la República Popular China se apoya en tres ámbitos fundamentales: el
Partido, y, subordinados a éste, el Ejército y el Estado. La jefatura del
Estado corresponde al presidente de la República Popular China, mientras que
el líder del Partido es su secretario general y el líder del Ejército
Popular de Liberación es el Presidente de la Comisión Militar Central. En la
actualidad, estos tres cargos están ocupados por un mismo hombre, Hu Jintao,
tal como había ocurrido con su antecesor Jiang Zemin. Esta tendencia a
nombrar a una misma persona para los tres cargos pretende evitar las luchas
por el poder que esta estructura tricéfala ha provocado en el pasado. De
hecho, una de las luchas por el poder más intensas de la historia de la
República Popular se produjo en los años 1960 cuando Mao Zedong, como líder
del Partido, desplazó del poder al jefe de Estado Liu Shaoqi, lo cual
dejaría vacante el puesto de presidente de la República Popular hasta los
años 1980.
Bajo la autoridad del presidente, se encuentra el Consejo de Estado de la
República Popular China, el órgano de Gobierno. A la cabeza de este Gobierno
se encuentra el primer ministro, en la actualidad Wen Jiabao, que encabeza
un gabinete con un número variable de viceprimer ministros, cuatro en la
actualidad, además de numerosos ministerios. Mientras que la Presidencia y
el Consejo de Estado conforman el poder ejecutivo, el máximo órgano
legislativo de la República Popular China es la Asamblea Popular Nacional,
parlamento formado por más de tres mil delegados, que se reúne una vez al
año.
En la República Popular China no existe un poder judicial independiente. Si
bien desde finales de los años 1970, ha habido intentos de desarrollar un
sistema legal eficaz basado en gran medida en el sistema de derecho
continental europeo, el poder judicial permanece subordinado a la autoridad
del Partido. La excepción a este sistema se encuentra en los territorios de
Hong Kong y Macao, donde se mantienen los sistemas jurídicos de origen
británico y portugués respectivamente.
Junto al Partido Comunista de China, la República Popular permite las
actividades de otros ocho partidos políticos. Sin embargo, estos partidos
deben aceptar la autoridad del Partido Comunista y desempeñan un papel
meramente consultivo y simbólico. A pesar de las presiones de grupos de
activistas por el pluripartidismo en Hong Kong y en las comunidades chinas
en el extranjero, los líderes del Partido Comunista siempre se han resistido
a aceptar introducir elementos característicos de la democracia
pluripartidista. Desde los años 1980, existen elecciones en ámbitos locales,
en las que se elige a los jefes de las aldeas. Este tipo de elecciones ha
sido extendido recientemente a barriadas urbanas, y hay también elecciones
para las asambleas populares del Partido de los ámbitos locales de términos
municipales y distritos. Con todo, el sistema de designación de candidatos,
que por lo general depende del Partido, hace que sean muchas las voces
críticas con este sistema electoral. En Hong Kong y Macao, por su parte, se
celebran elecciones legislativas, pero sólo para elegir a un tercio de los
miembros de los consejos legislativos de estas dos regiones administrativas
especiales.
Organización político-administrativa
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Mapa
administrativo de la República Popular China |
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El La República Popular
China se subdivide en un primer nivel en 32 entidades administrativas
locales: 22 provincias (23 si se incluye Taiwán), cinco regiones autónomas,
cuatro municipalidades bajo administración directa del Gobierno central y
dos regiones administrativas especiales.
La división administrativa más común es la provincia. Las cinco regiones
autónomas están asociadas con las cinco minorías étnicas mayoritarias en el
país: los tibetanos, los uigures, los mongoles, los hui y los zhuang. Las
áreas metropolitanas de las cuatro ciudades de Pekín, Tianjin, Shanghai y
Chongqing tienen un rango similar al provincial, constituyendo las llamadas
municipalidades bajo administración directa del Gobierno central. Por
último, las antiguas colonias europeas de Hong Kong y Macao mantienen una
gran autonomía como regiones administrativas especiales, conservando su
propio sistema económico y judicial, además de muchas características
propias de estados independientes, como su propia moneda, dominio de
Internet, prefijo telefónico, bandera, etc. La República Popular China
considera también a Taiwán como una provincia más, aunque en la práctica la
isla es independiente, y se encuentra bajo la soberanía del régimen de la
República de China, Estado reconocido de manera oficial por sólo 24 países
del mundo que no reconocen a la República Popular China (véase Estatus
político de Taiwán).
A continuación se listan las provincias, regiones autónomas, municipalidades
y regiones administrativas especiales de la República Popular China, junto a
los nombres chinos en caracteres simplificados.
Provincias
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Anhui |
Hebei |
Jiangxi |
Shanxi |
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Fujian |
Heilongjiang |
Jilin |
Sichuan |
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Gansu |
Henan |
Liaoning |
Taiwán* |
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Guangdong |
Hubei |
Qinghai |
Yunnan |
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Guizhou |
Hunan |
Shaanxi |
Zhejiang |
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Hainan |
Jiangsu |
Shandong |
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(*) Reivindicada;
independiente de facto bajo el régimen de la República de China.
Regiones autónomas
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R. A. Zhuang de Guangxi
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R. A. Uigur de Xinjiang |
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R. A. de Mongolia Interior |
R. A. del Tíbet |
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R. A. Hui de Ningxia
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Municipalidades
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Municipalidad de Pekín |
Municipalidad de Shanghai |
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Municipalidad de Chongqing |
Municipalidad de Tianjin |
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Regiones Administrativas Especiales
R. A. E. de Hong Kong
R. A. E. de Macao
Geografía
El país es el cuarto más grande del mundo en superficie total, y el tercero
más grande en superficie terrestre. Dada su extensión, contiene como es
natural una gran variedad de paisajes y zonas climáticas. En el este, a lo
largo de la costa del mar Amarillo y del mar de China Oriental, hay llanuras
aluviales densamente pobladas. La zona costera del mar de China Meridional
es más montañosa y en el sur de China prevalece una orografía de colinas y
pequeñas cordilleras. En la zona centro del este están los deltas de los dos
mayores ríos: el Amarillo y el Yangzi. Otros ríos importantes son el Río de
las Perlas, el Mekong, Brahmaputra, el Amur, el Huai He y el Xi Jiang.
Al oeste, predominan las grandes cordilleras, sobre todo el Himalaya, que
alcanza su mayor altura en el Monte Everest, y altiplanicies que
caracterizan la mayor parte de un paisaje árido con desiertos como el Takla-Makan
y el Gobi. Debido a la sequía y a prácticas agrícolas perjudiciales, las
tormentas de arena se han convertido en habituales en la primavera. La
expansión del desierto del Gobi es la causa principal de estas tormentas que
afectan al noreste chino así como a Corea y Japón.
Economía
Tras el final de la Guerra
Civil China, el Gobierno de la nueva República Popular, bajo la dirección
del Partido Comunista de China, comenzó a aplicar una serie de reformas
económicas de carácter socialista, tales como la nacionalización de las
empresas privadas y la colectivización de la agricultura. Los dirigentes
chinos apostaron en un primer momento por el modelo soviético de desarrollo,
apoyado en un pacto de cooperación económica con la Unión Soviética, que se
reflejaría en el Primer Plan Quinquenal, de marcada influencia soviética, y
que se desarrolló entre los años 1953 y 1957.
Tras el Primer Plan Quinquenal, el líder chino Mao Zedong decidió alejarse
del modelo soviético y apostar por una movilización masiva de la población
con el objetivo de elevar el desarrollo industrial de China hasta los
niveles de los países más industrializados. Las medidas económicas alentadas
por el presidente Mao en el marco de esta campaña, que sería conocida como
el Gran Salto Adelante, resultarían un fracaso y en 1958 los dirigentes
comunistas chinos empezaron a dar marcha atrás, paralizando y revirtiendo
las políticas adoptadas en este periodo. Al mismo tiempo que las políticas
económicas del Gran Salto eran abandonadas, las relaciones entre China y su
otrora aliado soviético derivaron en un conflicto abierto, que dejó al
régimen chino aun más aislado en la esfera internacional. Las políticas
económicas pasarían a un segundo plano debido al intenso conflicto
ideológico en el seno del Partido, que se manifestaría en la Gran Revolución
Cultural Proletaria, periodo durante el cual muchos líderes del Partido
fueron apartados del poder.
Tras la muerte de Mao y el encarcelamiento de la Banda de los Cuatro, el
grupo de seguidores de Mao a quienes se atribuyó toda la responsabilidad de
los errores de la Revolución Cultural, el dirigente histórico del Partido
Deng Xiaoping acabaría haciéndose con el poder e impulsando una serie de
reformas económicas que supusieron el abandono de muchas de las políticas de
nacionalización y colectivización que habían caracterizado la época maoísta.
Aunque el Estado conservaba su función planificadora, bajo la dirección del
Partido Comunista, se comenzó a fomentar la creación de empresas privadas, a
la vez que se alentaba la entrada de capital extranjero, necesario para
financiar el desarrollo de infraestructuras y de una base industrial que en
ese momento, finales de los años 70, era aún muy pobre.
A partir de 1979 se aceleraron las reformas económicas de tipo capitalista,
aunque manteniendo la retórica de estilo comunista. El sistema de comunas
fue desmantelado progresivamente y los campesinos empezaron a tener más
libertad para administrar las tierras que cultivaban y vender sus productos
en los mercados. Al mismo tiempo, la economía china se abría al exterior.
Las reformas económicas contribuyeron a un crecimiento económico muy intenso
a lo largo de los años 80. Tras la intervención del Ejército en las
protestas de la Plaza de Tian'anmen de 1989, las sanciones internacionales y
la incertidumbre sobre la situación política del país frenaron de manera
drástica el crecimiento económico. Sin embargo, a partir de 1992, Deng
Xiaoping dio el respaldo definitivo a las reformas económicas, con su famosa
inspección del sur, el viaje en el que visitó las zonas de mayor crecimiento
económico del delta del Río de las Perlas y de Shanghai. Tras la
confirmación de que la política económica mantenía la orientación reformista
y de apertura de los mercados chinos al exterior, la economía alcanzó tasas
de crecimiento económico sin precedentes. En ese año de 1992 el crecimiento
del producto interior bruto alcanzó el 14,2% manteniéndose en torno al 10%
durante los años siguientes, hasta la actualidad.
Las reformas en la política económica auspiciada desde el gobierno, para
fomentar la inversión extranjera, determinó la creación de zonas económicas
especiales en la zona costera, donde se concentró el desarrollo industrial
proveyendo el Estado grandes inversiones en instalaciones, servicios
públicos y creando centros habitacionales para trabajadores, convirtiendo a
China en la mayor potencia manufacturera del mundo, sobre todo en el sector
de la producción de electrodomésticos y textiles debido al bajo coste de la
mano de obra, cuyo salario en las regiones industriales ronda los 70 euros
mensuales. De hecho, se calcula que aproximadamente un 25% de todos los
bienes manufacturados del mundo se produce en China.
Un factor determinante en el desarrollo ha sido el trato de nación más
favorecida en los tratados comerciales entre China y Estados Unidos de
América, los cuales permiten el ingreso de las manufacturas chinas a través
de las aduanas como si estas fueran fabricadas en territorio norteamericano.
Desde 2004 la Unión Europea (UE) es el principal socio comercial de China,
quien a su vez es segundo socio comercial de la organización europea.
El proceso de apertura iniciado en la costa ha permitido a las regiones
costeras un despegue económico vertiginoso con tasas medias de crecimiento
superiores al 10%. Las regiones interiores, no obstante, han experimentado
un despegue económico más moderado, con tasas de crecimiento en torno al 7%.
Este despegue a dos marchas ha abierto una brecha entre la costa y el
interior.
En enero de 2006, el Departamento Nacional de Estadística revisó al alza el
valor total del producto interior bruto del país, que habría sido
subestimado en estadísticas anteriores. Debido a esa revisión estadística,
la República Popular China (sin incluir a Hong Kong ni a Macao) adelantó a
Italia en la clasificación de países por volumen de su producto interior
bruto y, una vez contabilizado el propio crecimiento del año 2005 de un
10,1%, la economía china rebasó a las de Francia y el Reino Unido
convirtiéndose en la cuarta del mundo con un producto interior bruto total
de 2.228.862.000.000 dólares estadounidenses. En el segundo cuatrimestre de
2006 se anunció una tasa de crecimiento interanual del 11,3%, la más alta
desde 1994.
El 16 de marzo de 2007, la Asamblea Nacional Popular de China reconoció por
primera vez la propiedad privada mediante una ley, ampliamente debatida
durante 13 años. La medida no afectó, sin embargo, al campo y las tierras de
cultivo, de propiedad colectiva y cedidas en usufructo por el Estado a los
campesinos.
Demografía
Con una población de 1.300 millones habitantes
(06 de enero de 2004), es el país más poblado de la Tierra.
La República Popular se considera a sí misma una nación multiétnica, con 56
grupos reconocidos. El 91% son de etnia han. Sin embargo, en una gran parte
del territorio, en particular en el oeste, predominan otras etnias.
En un intento de limitar su población, ha adoptado una política que limita
las familias urbanas a un sólo niño y las rurales a dos cuando el primero es
niña. Debido a que los niños son considerados económicamente más útiles en
las áreas rurales, existe un alto índice de abortos femeninos en busca de
asegurar que el segundo niño sea varón. Esto da como resultado una
proporción entre sexos de 119 niños nacidos por 100 niñas. Esto ha llevado a
las autoridades a enfatizar la importancia de la mujer, y ha llegado a
prohibir la utilización de métodos médicos para predecir el sexo del feto y
penar severamente el aborto selectivo de niñas. Además, el Estado ha
emprendido recientemente reformas en su política de planificación familiar
suavizando el control de la natalidad e incentivando económicamente a las
familias que tengan dos niñas.
La política de planificación familiar china ha recibido tanto críticas como
bendiciones por parte de los organismos internacionales. La ONU estima en
alrededor de 200 millones la desviación demográfica a la baja producida
debido a esta política, lo que ha posibilitado el despegue económico del
país.
Con un incremento de unos 10 millones de habitantes anuales, se estima que
en el 2043 tendrá unos 1.550 millones de pobladores, y que la población se
estancará en torno a esta cifra.
Cultura
La cultura China es una de las más antiguas, los chinos tienen una riquísima
cultura que ha influido mucho en los países de su alrededor (Japón, Corea)
tanto que estos adoptaron su arquitectura, caligrafía, filosofía, etc. pero
con variantes.
La mitología china existe desde tiempos remotos y aun hoy persiste, esta
llena de seres misteriosos y místicos.
Confucio fue el más brillante, un gran pensador que aportó mucho a China, ya
que la mayoría de los chinos siguen su doctrina: el Confucionismo. En China
también siguen las enseñanzas de Buda, en forma de Budismo Chan pero en
menor número.
Uno de los símbolos de China es su música, utilizan el bambú para fabricar
flautas, cajas, también el arte en cerámica y sus pinturas inspiradas en
temas de la naturaleza que transmiten armonía y tranquilidad. Otro elemento
significativo es el teatro que tratan sobre comedias y temas cotidianos.
Durante la revolución cultural iniciada por Mao, se quemaron muchos escritos
y China perdió parte de su Patrimonio ya que los comunistas creían que eso
era lo que frenaba al país.
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