Lima, (Notimex).- La iglesia Católica inició hoy su papel de "facilitadora" del diálogo entre el gobierno peruano y las autoridades de la norteña región minera de Cajamarca, donde en la última semana murieron cinco personas durante protestas anti-mineras.
A través del arzobispo de la norteña ciudad de Trujillo, Miguel Cabrejos, y el sacerdote Gastón Garatea, el clero aceptó el pedido del gobierno del presidente Ollanta Humala de jugar un rol para distender el conflicto que amenaza con escalar.
Los clérigos llegaron a primera hora de este lunes a Cajamarca, 870 kilómetros al noreste de Lima, para comenzar un acercamiento entre la administración de Humala y el presidente del gobierno regional de Cajamarca, Gregorio Santos, quien lidera las protestas.
Santos, junto a un grupo de dirigentes del movimiento Tierra y Libertad, se oponen al proyecto minero Conga, que prevé desarrollar la empresa Newmont con una inversión de cuatro mil 800 millones de dólares, argumentando que ésta secará algunas lagunas de Cajamarca.
Según Newmont, el Proyecto Conga es una oportunidad de desarrollo económico y social para la región, especialmente para las provincias de Celendín y Cajamarca.
En octubre de 2010, el estudio de impacto ambiental del proyecto fue aprobado por el gobierno peruano y el 27 de julio de 2011 el directorio de Newmont aprobó el financiamiento y la ejecución de la iniciativa.
Según la firma, el Proyecto Conga representaría más agua para su zona de influencia ya que antes de iniciar sus operaciones construirá cuatro reservorios que duplicarán la capacidad de almacenamiento de las lagunas ubicadas en la zona de explotación.
Los habitantes de esa región, liderados por Santos, se oponen al proyecto y desde el 31 de mayo pasado realizan bloqueos y se han registrado enfrentamientos con la policía.
El ambiente en esa zona llevó al gobierno del presidente Humala a decretar el "estado de emergencia", a través del cual restringió las garantías individuales en esa norteña zona y dejó la seguridad en manos de las Fuerzas Armadas.
Ante la advertencia de los pobladores que no aceptarán el proyecto y la decisión del gobierno central de llevarlo a cabo "sí o sí", el sector empresarial pidió la mediación clerical y Humala hizo eco de ese pedido y demandó el papel facilitador de la iglesia Católica.
Cabrejos y Garatea escucharán este lunes a cada una de las partes y buscarán establecer mecanismos de diálogo, del cual fue excluido el presidente del Consejo de Ministros, Oscar Valdéz, la máxima autoridad política después de Humala.
Los religiosos y Santos deberán buscar este lunes aproximaciones, pero Cabrejos, de entrada, aclaró que no es vocero del gobierno de Humala.
"Yo entiendo mi misión como facilitar el encuentro de las dos partes en conflicto", dijo el religioso al noticiero televisivo "Primera noticia" y se mostró "flexible" a dialogar con las personas que hayan sido convocadas por Santos.
Cabrejos reveló haber consultado a la Conferencia Episcopal Peruana el pedido de Humala para participar como facilitador y dijo que recibió la aprobación de las altas autoridades eclesiásticas.
KC