Lima, (AFP) - Dos campesinos murieron y ocho resultaron heridos en un enfrentamiento con la policía en una región del norte de Perú, donde la actividad minera es resistida por las comunidades, según informes de los lugareños y de la ONG Fedepaz divulgados este jueves.
Tres uniformados también resultaron heridos por piedras lanzadas por los campesinos, informó la policía.
Las muertes se produjeron en el caserío Cajas Canchaque, en la provincia de Huancabamba, cerca a la frontera con Ecuador, donde "los policías dispararon a quemarropa a un grupo de campesinos", dijo por teléfono a la AFP Wilson Ibañez, presidente del Frente de Defensa del Medio Ambiente de esa provincia.
Dos de los heridos se encuentran graves, añadió el dirigente.
Por su parte, la congresista opositora Marisol Espinoza señaló en Lima a la emisora RPP que uno de los campesinos recibió un disparo "por la espalda" y otro "fue acribillado" por los agentes policiales, según denuncias que recogió de los familiares.
La ONG Fedepaz informó que los campesinos fueron víctimas de "una brutal represión" por parte de la policía que abrió fuego para intimidar a los campesinos.
Este es el segundo incidente en poco más de un mes, luego de que a inicios de noviembre un grupo de desconocidos atacó e incendió un campamento de la minera Río Blanco que dejó tres muertos en esa región.
Por su parte, el director de la Policía Nacional, general Miguel Hidalgo, dijo que los agentes fueron atacados por los pobladores cuando se encontraban en el lugar para detener a los presuntos autores del ataque de inicios de noviembre.
"Los policías fueron atacados por campesinos (...) son reacciones irracionales, pero la policía seguirá en su afán de cumplir el mandato judicial que ha ordenado las detenciones", dijo a periodistas.
El jefe policial de Piura, departamento al que pertenece Huancabamba, dijo que su personal "fue emboscado y recibido a balazos y a pedradas", por lo que los agentes tuvieron que hacer uso de sus armas.
El primer ministro Javier Velásquez lamentó los sucesos de Huancabamba y pidió esclarecimientos. "La Policía Nacional no provoca acciones de violencia, sino que tiene como finalidad garantizar la seguridad", sostuvo, a la vez que las autoridades enviaron un fuerte contingente policial a la zona de conflicto.
Las comunidades campesinas mantienen constantes roces con esa empresa minera a la que acusan de producir una grave contaminación al medioambiente donde viven.
La minera es acusada además de haber secuestrado y torturado en 2005 a campesinos que se oponen a la actividad minera.
Esa denuncia de los campesinos repercutió en Londres donde en octubre un tribunal inglés ordenó congelar activos de Monterrico Metals, que mantiene una participación en Río Blanco, transferida a la china Zijin.
Las dificultades entre las mineras y las comunidades donde se emplazan los proyectos han ido en aumento los últimos años en Perú. La minería es la principal actividad económica en este país andino.
KFL