Macarena Vidal
Washington, (EFE).- La nueva estrategia que anunciará hoy para Afganistán el presidente de EU, Barack Obama, prevé el envío de 30,000 soldados adicionales en seis meses y el comienzo de la retirada para 2011, aunque deja abierto su final.
Obama explicará hoy su esperada nueva estrategia para la guerra en el país asiático en un discurso en la prestigiosa academia militar de West Point a partir de las 20.00 horas locales (01.00 GMT del miércoles).
Según apuntaron hoy altos funcionarios que hablaron bajo la condición del anonimato, puesto que la estrategia aún no se ha anunciado, la meta de la nueva estrategia es "desmantelar y derrotar a la red terrorista Al Qaeda e impedir su retorno a Afganistán".
Para ello, Obama ordenará el envío de 30,000 soldados adicionales en el plazo de seis meses, un ritmo mucho más rápido del que se manejaba hasta ahora y que contemplaba el despliegue a lo largo de un año.
Con ello se pretende acelerar el adiestramiento de las fuerzas afganas de modo que puedan hacerse cargo de la seguridad de su país para 2011, la fecha en la que, según anunciará esta noche el presidente, las tropas estadounidenses empezarán a retirarse del país asiático.
Con esta medida, Obama quiere señalar a los estadounidenses, cada vez más desencantados con esta guerra y su coste humano y económico, que la permanencia de las tropas no tiene "carácter ilimitado", destacaron los altos funcionarios.
No obstante, lo que Obama no hará, subrayaron, es anunciar una fecha para completar la salida o el ritmo con que se llevará a cabo la retirada.
Ello, precisaron las fuentes, vendrá determinado por "las condiciones sobre el terreno".
Los refuerzos se sumarán a los cerca de 68,000 soldados de EU y a los cerca de 30,000 de otras nacionalidades ya desplegados en Afganistán.
Estas tropas se concentrarán en intensificar el adiestramiento de las fuerzas afganas y en enfrentarse a los talibán en el sur y el este del país para asegurar las áreas pobladas y neutralizar el impulso que esa insurgencia ha adquirido en los últimos años.
Con ello se busca que las fuerzas afganas estén en condiciones de enfrentarse ellas mismas a los talibán e impedir que ese movimiento pueda derrocar al Gobierno legítimo del país.
EU, subrayaron los altos funcionarios, espera que los países aliados también aumenten sus contribuciones.
En este sentido, recordaron que Obama ha estado en contacto con varios líderes internacionales a lo largo de las últimas 48 horas.
Expresaron su optimismo porque en la reunión ministerial de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que comenzará en Bruselas a finales de esta semana el secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen, "contará con indicaciones positivas sobre mayores contribuciones de tropas" de los aliados.
No obstante, no quisieron confirmar las informaciones de que Washington había solicitado refuerzos a sus aliados en torno a los 10,000 soldados e indicaron que será la OTAN la que anuncie los posibles refuerzos.
Cuando Obama llegó a la Casa Blanca el pasado enero, el contingente estadounidense estaba compuesto por cerca de 35,000 soldados, que a partir de febrero doblaron su número.
El comandante de la fuerza internacional en Afganistán, el general Stanley McChrystal, había pedido este verano en torno a los 40,000 militares más.
El presidente estadounidense dedicó la pasada noche cerca de una hora a explicar en una conversación telefónica al presidente afgano, Hamid Karzai, el alcance de su nueva estrategia.
Esta mañana se la comunicó también al presidente paquistaní, Asif Ali Zardari.
Antes de partir hacia West Point, Obama se reunió con un grupo de destacados congresistas, entre ellos la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, a los que informó en detalle de su nueva estrategia.
Tras el anuncio del presidente está previsto que tanto McChrystal como el embajador de EU en Kabul, Karl Eikenberry, comparezcan en audiencias ante el Congreso sobre la situación en Afganistán.
También lo harán el secretario de Defensa, Robert Gates, y de Estado, Hillary Clinton, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el almirante Michael Mullen, cuyas comparecencias han sido convocadas para mañana.
VGQ