Por Andrea Hotter, Dow Jones Newswires
LONDRES—Los intentos de Dubai por aplazar los pagos de su deuda hicieron sonar la alarma entre los inversionistas que se han estado refugiando en el oro, el cobre y el petróleo.
El espectro de la cesación de pagos por parte de Dubai World, el brazo de inversión del gobierno, ha resaltado la fragilidad de la recuperación económica y ha motivado a los inversionistas a retirarse de los bienes básicos y buscar refugio en otros activos.
El viernes, el crudo para entrega en enero cerró a US$76,05 el barril, 2,4% a la baja, en la Bolsa Mercantil de Nueva York, cediendo 1,8% en la semana. El oro para entrega en diciembre perdió US$12,80, o 1,1%, a US$1.174 la onza troy y cortó una racha positiva de nueve sesiones, pero registró una ganancia para la semana. El cobre para entrega en diciembre cayó 7,15 centavos, o 2,3%, a US$3,0935 la libra. Cayó 0,5% en la semana, su primer caída semanal en tres semanas.
A lo largo de la crisis económica, los gobiernos han buscado apuntalar algunos activos a nivel soberano, permitiendo a los inversionistas subirse al tren de las tasas de interés bajas y la debilidad del dólar, dicen participantes de la industria. Pero la aparente renuencia de Abu Dhabi a rescatar a Dubai puede marcar un punto de inflexión, al indicar que la cultura de rescate ha afectado la apreciación de riesgo de los inversionistas.
"Los gobiernos ahora están bajo presión para frenar los préstamos, particularmente a medida que los bancos centrales comienzan a retirar las medidas de estímulo, lo que disipa parte del apoyo para los mercados de bonos del gobierno. Como resultado de ello, podrían no ser capaces de proveer un apoyo tan amplio", dijo Alex Heath, director de metales base de RBC Capital Markets.
Para los commodities, este retiro de los paquetes de estímulo que han apuntalado la demanda en áreas clave de consumo como la construcción y la vivienda podría ser devastador.
Muchos argumentan que ya era hora de que los commodities tuvieran una corrección y que sus fundamentos no justifican las grandes ganancias que han visto este año.
Para mercados como el del cobre, un metal industrial usado en la construcción, en donde se cree que en el largo plazo la demanda superará ampliamente el suministro, el alza a los máximos de 2009 ya ha superado las expectativas para 2010. Lo mismo puede decirse del precio del crudo, un mercado que Jeff Currie, director global de investigación de commodities de Goldman Sachs, describió como "nadando" en inventarios.
Harry Tchilinguirian, director de investigación de BNP Paribas en Londres, dijo que 2009 verá una severa contracción en la demanda de crudo "y aún no hemos salido de él".
El oro es otra historia, ya que el consenso general es que el repliegue actual es un asunto temporal. El mercado parece determinado a mantenerse como un beneficiario de la debilidad del dólar y las preocupaciones que han estado impulsando el metal a lo largo de su auge.
EEM