Londres, (EFE).- Amnistía Internacional (AI) instó hoy a las grandes potencias que se reúnen el próximo mes en Copenhague a llegar a un acuerdo "justo, ambicioso y vinculante" sobre la reducción de las emisiones de CO2 porque, de otro modo, serán los países más pobres quienes "paguen el precio" del cambio climático.
Así lo manifestó hoy su secretaria general, Irene Khan, durante su participación en una jornada preparatoria para la Conferencia de la ONU de Copenhague sobre el cambio climático, que comienza el próximo día 7 en la capital danesa.
En un comunicado conjunto firmado por Khan y la ex presidenta irlandesa y ex Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Mary Robinson, ambas manifiestan que "si los Gobiernos fallan en Copenhague, los derechos humanos de las comunidades más pobres y marginadas se verán muy perjudicados".
Por ello, reclaman que las grandes potencias aborden el problema con una perspectiva "centrada en el pueblo", para lo que es requisito indispensable "ponerse en contacto con la gente de las zonas más afectadas, explicándoles los cambios y haciéndoles partícipes del proyecto".
Para la secretaria general de AI, si no se trabaja para frenar el cambio climático, "todos los esfuerzos para reducir la pobreza serán en vano".
Robinson, por su parte, va más allá y asegura que el calentamiento global "es una amenaza para la supervivencia y el disfrute de los derechos humanos", por lo que, prosigue, si no se trata este problema a tiempo "nadie podrá disfrutar de un mundo seguro en el futuro".
KFL