MEXICO, Terra México.- La cementera mexicana, que parece haber dejado atrás los días negros que impactaron sus finanzas, tiene un as bajo la manga que podría ayudarla a retomar su crecimiento: una planta ubicada en las faldas de Londres que operará con una tecnología en pro del medio ambiente, cita El Semanario en su edición de hoy.
Bajo ese panorama, la próxima celebración de los Juegos Olímpicos será un factor que definitivamente alimenta el optimismo en todo el Reino Unido. Y la industria de la construcción no escapa a esta fiebre.
De hecho, las industrias más beneficiadas en términos económicos suelen ser turismo, comercio, real estate, construcción, comunicación y telecomunicaciones.
Particularmente, en el caso de la construcción, se espera que los trabajos para los Juegos Olímpicos generen 5,000 millones de libras esterlinas (unos 109,271 millones de pesos mexicanos al tipo de cambio actual); además de 4,000 millones de libras (unos 87,417 millones de pesos), después de los juegos para regenerar el área de Stratford, donde se situará el Parque Olímpico.
Adicionalmente, se espera que mientras la inversión en el sector de entretenimiento caiga al concluir los Juegos Olímpicos, se comience a ver una recuperación en la construcción de casas y oficinas comerciales, lo cual balancearía a los distintos sectores.
Sin embargo, aclaran fuentes de la industria de la construcción, la inversión que conlleva la realización de los Juegos Olímpicos para la industria es bastante menor si se compara con otros proyectos.
"El proyecto de Crossrail que construye una nueva línea de tren a través del centro de Londres está valorado en 16,000 millones de libras (unos 349,669 millones de pesos)", comenta Noble Francis, de la Asociación de Productos de la Construcción.
Y agrega: "Incluso después de las fuertes caídas en la industria de la construcción, ésta tendrá un valor de 91,000 millones de libras (cerca de 1.9 billones de pesos mexicanos) en 2010 y hay proyectos importantes en algunas áreas como el proyecto M25 de ampliación de carreteras, además de la Torre Colón (Columbus Tower) y se espera la construcción de 11 estaciones nucleares que serán construidas en la próxima década".
Es decir, si se pone en perspectiva el aporte de los Juegos Olímpicos a la industria, claramente ayuda, pero no será el principal proyecto del cual dependerán las empresas constructoras y los proveedores de materiales. Y en ese caso está Cemex.
El futuro de Cemex está en la fortaleza y crecimiento de sus operaciones en sus mercados principales: México y EU. Y aunque se espera que ambos mercados comiencen a crecer por los incentivos a la construcción, al igual que en Reino Unido, los resultados están lejos.
"Es una inversión (planta de Tilbury) que se había planeado hace un par de años, pero esto viene a ser un tema secundario si vemos los problemas de la compañía en México, EU y España", dice Carlos Hermosillo, analista de Vector Casa de Bolsa.
"Hay que ver la recuperación de la demanda en EU y si va a tener un impacto positivo el programa de fomento a la construcción de presidente Obama".
Conclusión: la planta de Tilbury no será el salto olímpico que romperá récords para Cemex, pero seguramente le quitará un par de obstáculos en la carrera para la recuperación financiera que todavía tiene una maratón que correr por delante.
EEM