Teherán, (EFE).- El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manoucher Mottaki, advirtió hoy a su colega francés, Bernard Kouchner, que su política "intrusiva" en Irán afectará de forma negativa a los intereses del pueblo galo.
En declaraciones divulgadas por la televisión estatal por satélite, el jefe de la diplomacia iraní acusó a su Kouchner de hacer "declaraciones irreales" sobre la situación en Irán y le sugirió que deje de mirar la paja en el ojo ajeno.
"Ya nos hemos acostumbrado a la superficialidad de las declaraciones del ministro de exteriores francés acerca de la República Islámica de Irán, y creemos que esos comunicados ignorantes afectarán a los intereses de la nación francesa", dijo Mottaki a un grupo de periodistas locales.
"En vez de condenar a otros, le recomiendo que haga una pequeña visita a los suburbios de París para que sea consciente de las violaciones a los derechos humanos que se perpetran allí", agregó.
Kouchner expresó esta semana su "preocupación" por la actitud del Gobierno durante la represión de las manifestaciones paralelas de la oposición reformista durante la celebración oficial del trigésimo aniversario del asalto de la embajada de Estados Unidos en Teherán.
Durante las protestas antigubernamentales fueron detenidas casi una treintena de personas, entre ellas cinco periodistas, uno de ellos trabajador de la agencia de noticias francesa AFP.
Kouchner también criticó que Irán no haya respondido aún a la propuesta hecha por su país, junto a Estados Unidos y Rusia, para que Irán ceda su uranio al 3.5 por ciento y lo recupere tiempo después enriquecido al 20 por ciento.
En este sentido, el jefe de la diplomacia gala advirtió que si el el régimen iraní sigue dilatando la cuestión, podría romperse todas las negociaciones.
Gran parte de la comunidad internacional, con Estados Unidos, Israel, el Reino Unidos, Alemania y Francia a la cabeza, acusan a Teherçan de ocultar, bajo su programa civil, otro de naturaleza militar cuyo objetivo sería la adquisición de un arsenal atómico, alegación que Irán niega.
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