Bruselas, (AFP) - La Unión Europea (UE) y el Mercosur cerraron el viernes en Lisboa una reunión de tres días sin un acuerdo para reactivar las negociaciones comerciales, aunque ambas partes defendieron avances tras cinco años de estancamiento.
El encuentro permitió identificar "los temas que todavía deben ser aclarados antes de decidir sobre el relanzamiento de las negociaciones", señaló un escueto comunicado de la Comisión Europea divulgado en Bruselas.
Interrogado por la AFP, un portavoz del ejecutivo comunitario declinó ofrecer detalles sobre la "controversia" que suscitan los capítulos en discordia del proyecto de Acuerdo de Asociación entre la UE y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay), congelado desde 2004.
Fuentes diplomáticas explicaron el jueves a la AFP que las conversaciones, por el momento informales, chocaban sobre las cuotas de importación de productos agrícolas a la UE y de autos europeos a la región del Mercosur.
La reunión, a nivel técnico, fue "fructífera" y ambas partes "reiteraron su compromiso" de negociar un acuerdo de libre comercio "ambicioso y equilibrado para las dos regiones", señaló el comunicado.
La Comisión y el Mercosur se encontrarán nuevamente "en los próximos meses", agregó.
Las negociaciones, unas de las primeras que lanzó la Unión Europea en 1999 en vistas a firmar un acuerdo comercial bilateral, se suspendieron en 2004 al estar supeditadas a la conclusión de la ronda de Doha para la liberalización del comercio mundial.
El Mercosur y especialmente Brasil insisten actualmente en la necesidad de desvincular ambos procesos, teniendo en cuenta el estancamiento de la ronda de Doha en la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La Comisión, por su parte, "sigue pensando que Doha es muy, muy importante", declaró a la AFP el portavoz comunitario, Lutz Guellner, esgrimiendo empero una cierta flexibilidad de los europeos: "La reunión de Lisboa se llevó a cabo sin pre-condiciones", argumentó.
Bruselas, que negocia en nombre de los 27 países miembros de la UE, se mantiene prudente sobre un posible calendario, pese a que España afirma querer llegar a un acuerdo con el Mercosur durante su presidencia del bloque, en el primer semestre de 2010.
"Es un objetivo ambicioso. El hecho de que la presidencia española finalice el 1 de julio es indicativo" del poco margen de tiempo de que se dispone, dijo el portavoz.
KFL