Nueva York. (EFE).- Wall Street careció hoy de una tendencia clara, afectada por los temores sobre la recuperación económica y noticias de grandes compras empresariales, y su principal índice, el Dow Jones de Industriales, cerró finalmente con un descenso del 0,18 por ciento.
Este índice que se mantuvo gran parte de la sesión de la Bolsa de Nueva York (Nyse) en territorio negativo, bajó 17,53 puntos y cerró a 9.771,91, aunque 11 de sus 30 valores acabaron con subidas.
Además, el selectivo S&P 500 terminó con una subida del 0,24%, puesto que ascendió 2,53 unidades y cerró en 1.045,41 enteros, al tiempo que el índice compuesto del mercado Nasdaq, donde cotizan muchos valores tecnológicos, avanzó un 0,4%, al escalar 8,12 puntos y terminar en 2.057,32 unidades.
Esta tendencia poco clara en la mayor plaza financiera del mundo tenía lugar en la víspera de que la Reserva Federal de Estados Unidos se pronuncie sobre su política de tipos de interés en la que no se esperan cambios y su diagnóstico de la situación económica.
A esa incertidumbre se suman las dudas de los inversores sobre el ritmo de la recuperación económica a medida que se van agotando las ayudas concedidas con el plan de estímulo del Gobierno.
Los datos que esta semana se difundirán en Estados Unidos sobre el mercado laboral ayudarán a aclarar estas dudas, ya que la noticia de hoy de que los pedidos a fábricas estadounidenses en septiembre superaron las previsiones de los analistas no consiguió dejar muy tranquilos a los inversores.
También hubo hoy noticias alentadoras en el ámbito empresarial que ayudaron a compensar las pérdidas bursátiles, como la compra de la segunda ferroviaria de Estados Unidos, Burlington Northern Santa Fe, por parte del financiero Warren Buffett, en la que será la mayor transacción en la historia de su firma de inversión, Berkshire Hathaway.
Las acciones de clase A de Berkshire subieron el 1,72% y las de clase B el 1,85%, al tiempo que las de Burlington un 27,51%.
La operación impulsó a todo el sector de los transportes que fue el que más subió, con un avance conjunto del 4,71%.
La subida registrada en la cotización de las materias primas, entre ellas el oro, que alcanzó un nuevo máximo histórico, también favoreció que las empresas del sector fueran las segundas que más se apreciaron (1,62%) en el NYSE.
La deuda pública, por su parte, bajó de precio y la rentabilidad de los bonos a diez años subió hasta el 3,47%, en un día en que el Nyse se puso en contacto con AIG para que se le explicara a qué se debía el inusual volumen de contratación de sus títulos, que subieron más del 14%.
También animó el parqué la compra anunciada el lunes por 3.460 millones de dólares de Black & Decker por parte de Stanley Works, lo que favoreció que las acciones de ambos fabricantes de herramientas subieran el 30,97% y el 10,06%, respectivamente.
Entre las malas noticias empresariales destacó la de que Johnson & Johnson, uno de los treinta integrantes del Dow Jones, prepara una reestructuración que incluirá un recorte de entre el 6% y el 7% de la plantilla, lo que supondrá rescindir unos 8.000 contratos.
La firma que vende productos de higiene y limpieza, así como fármacos y equipamiento médico y para diagnóstico, bajó hoy en bolsa el 0,94%.
Los valores del Dow Jones que bajaron más que esta última fueron Intel (-2,68%), afectada por una disminución de la calificación otorgada por Morgan Stanley al sector de semiconductores; la farmacéutica Merck (-1,89%), las informáticas HP (-1,35%) y Microsoft (-1,26%), la operadora Verizon (-1,16%), el fabricante de refrescos Coca-Cola (-1,12%) y el conglomerado General Electric (-1,04%).
Las acciones de Ford bajaron el 1,85% después de anunciar que sus ventas en Estados Unidos en octubre aumentaron el 3,1% interanual y que la demanda fue un 21% más alta que la de septiembre.
karina
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