Barcelona, España. (EFE).- Varios países africanos paralizaron hoy en Barcelona las negociaciones sobre cambio climático previas a la cumbre de Copenhague y lograron así que los estados ricos estudien reducir más sus emisiones de CO2 de cara a la reunión en la capital danesa.
Algunas naciones africanas encuadradas dentro del G-77 (antiguos países no alineados) amenazaron con bloquear las reuniones que se están llevando a cabo para exigir que los estados ricos ofrecieran una nueva reducción doméstica de sus gases de efecto invernadero que sirviera de continuidad al protocolo de Kioto.
Finalmente, el grupo de la ONU encargado de profundizar en los acuerdos de Kioto, firmados en 1997, acordó, ante el riesgo de un parón definitivo de las conversaciones, crear nuevas mesas de trabajo para debatir específicamente un aumento de las reducciones de los países ricos, lo que obligó a convocar un plenario de urgencia.
En este sentido, el representante del G-77, el sudanés Lumumba Stanislaus, criticó la actitud de los representantes de algunos países que, a su juicio, han ido a la cumbre de la capital catalana sin la intención de negociar y dejarlo todo para Copenhague.
"¿Entonces, qué estamos haciendo en Barcelona? Nos estamos gastando mucho dinero y esfuerzo para nada", se preguntó ante los medios de comunicación.
Este mensaje iba dirigido sobre todo a algunos países desarrollados que no han explicado sus planes de emisiones de cara al panorama "postKioto", especialmente EEUU, que no firmó el protocolo, pero también a Canadá, Rusia y Australia.
No obstante, el G-77, según Stanislaus, tampoco ve suficiente la propuesta de reducción de un 30 por ciento planteada por la UE para el 2020, acordada por el Consejo de Europa, si finalmente se llega a un acuerdo en Copenhague (ahora el compromiso es de un 20 por ciento).
A este respecto, el G-77 considera que la UE debería como mínimo comprometerse a reducir el 40 por ciento de sus emisiones, ya que por debajo de este porcentaje significaría la destrucción de la economía y el estilo de vida de muchos países en vías de desarrollo.
Alicia Montalvo, responsable de delegación española en la negociación, reconoció tras la reunión del plenario que la de hoy había sido una jornada especialmente agitada "porque el grupo africano se sentía impaciente al ver que esto no avanzaba en la dirección correcta".
Montalvo aseguró que tras un "intenso trabajo" con reuniones bilaterales, se ha logrado evitar el bloqueo definitivo y avanzar con el punto de partida de que se profundizará en los asuntos que preocupaban al grupo africano.
"Parece que este escollo de procedimiento de negociación lo hemos superado, y además nosotros estamos de acuerdo en hablar de sustancia y cuanto más, mejor", añadió.
karina
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