París, (EFE).- El ex ministro francés del Interior Charles Pasqua, condenado a un año de cárcel por su implicación en una red de tráfico de armas a Angola en los años 90, pidió hoy que se levante el secreto de Estado sobre este caso para poder demostrar su inocencia y aseguró que el Elíseo estaba al corriente de todo.
Pasqua, actualmente senador de 82 años, afirmó que "si se hubiera levantado el secreto de defensa no habría habido algunos de los procesos" que le han valido una condena contra la que ha anunciado recurso, por lo que la sentencia queda en suspenso.
El ex ministro aseguró que tanto el Elíseo como la jefatura del Gobierno de la época conocían el tráfico de armas en Angola.
"El presidente de la República estaba al corriente del asunto de venta de armas a Angola. El primer ministro también estaba al corriente, la mayor parte de los ministros también. Creo que ha llegado el momento de aclarar las cosas", afirmó.
Para ello, Pasqua pidió al presidente que desclasifique los documentos "sobre todas las ventas de armas, todas las operaciones que fueron efectuadas en el extranjero con el fin de que se sepa quién ingresó comisiones en Francia y quién se benefició".
Aseguró que todos sus problemas con la justicia comenzaron en 2000, cuando anunció que aspiraba a presentarse a la Presidencia del país.
Pasqua fue condenado ayer por el Tribunal Correccional de París por su participación en el "Angolagate", que juzgó una red de tráfico de armas con el país africano entre 1993 y 1998.
En aquel momento, en plena guerra civil, Angola estaba sometida a un embargo de armas decretado por las Naciones Unidas.
Según el veredicto del Correccional de París, Pasqua ingresó comisiones ilegales de los responsables de la red de tráfico de armas, sobre todo los empresarios Pierre Falcone y Arcadi Gaydamak, condenados ambos a seis años de cárcel.
Para Pasqua, implicado en otros escándalos y condenado por financiación ilegal de partidos, se trata de la primera condena firme a prisión.
EEM