LA HAYA (AP) - La fiscalía del Tribunal Penal Internacional acusó el lunes a un líder rebelde sudanés de planear un ataque para asesinar a 12 miembros de una fuerza africana de pacificación, en el primer caso de Darfur que llega a ese fuero por crímenes de guerra.
Los cargos contra Bahr Idriss Abu Garda, por atacar y matar a pacificadores y saquear su campamento, fueron presentados en una audiencia para determinar si la fiscalía del tribunal tiene suficiente evidencia que llevarlo a juicio.
El fiscal adjunto Fatou Bensouda dijo que Abu Garda, de 46 años, ordenó un ataque contra los pacificadores de la Unión Africana con la esperanza de que ese suceso pudiera darle a su facción rebelde una participación en las conversaciones de paz previstas para el siguiente mes en Libia.
Bensouda dijo que las víctimas no murieron accidentalmente o en medio de una balacera. "A muchos de ellos se les disparó a corta distancia. Fueron ejecutados", dijo.
El abogado de Abu Garda negó que su cliente hubiese ordenado el ataque de 2007.
"Mi cliente no ordenó el ataque, ni lo alentó, ni ayudó, ni amparó, ni dio su respaldo. No participó en ese ataque en absoluto", agregó Karim Khan.
Abu Garda se entregó voluntariamente ante el tribunal en mayo y fue liberado. Regresó al tribunal el lunes, deponiendo su derecho de mantenerse lejos cuando se realizara la etapa preparatoria del proceso judicial.
Se le acusó de tres delitos, de atacar y matar a pacificadores y saquear su campamento.
Se prevé que la audiencia se prolongará durante dos semanas. Los jueces tendrán 60 días a partir de entonces para determinar si existe suficiente evidencia para llevar el caso a juicio.
El abogado criticó la evidencia presentada por el fiscal por considerarla "deficiente y poco fidedigna".
"Está incompleta" y sería "injustificable permitir que continúe", dijo.
El caso pone a prueba una ley internacional que estipula que el ataque a las fuerzas de paz no combatientes es un crimen de guerra.
EEM