Argel, (EFE).- La capital argelina albergará próximamente una cumbre de jefes de Estado de los países de la banda sahelo-sahariana en torno a la amenaza del terrorismo en la región y los medios para combatirla, anunció hoy el ministro argelino de Asuntos Magrebíes y Africanos, Abdelkader Messahel.
El ministro no precisó la fecha en la que se celebrará la cumbre, pero afirmó que en la misma participarán los jefes de Estado de siete países de la región: Argelia, Libia, Níger, Mali, Mauritania, Chad y Burkina Faso.
"Se trata de coordinar los esfuerzos y encontrar los métodos para reforzar la cooperación en el sector de la seguridad", explicó Messahel y dijo que los participantes examinarán en este sentido las propuestas de la última reunión de ministros de Exteriores en Bamako, la capital de Mali.
En ese encuentro, celebrado hace un año, los jefes de la diplomacia de los siete países abordaron la coordinación de sus acciones y de los medios necesarios para combatir más eficazmente el terrorismo.
El pasado julio los jefes de Estado Mayor de los ejércitos de Argelia, Mali, Níger y Mauritania se reunieron en Tamanraset, en el sur argelino, para abordar igualmente la lucha antiterrorista en la banda del Sahel y las fronteras comunes.
Un mes después, en septiembre, se llevo a cabo la primera operación antiterrorista conjunta entre las fuerzas armadas de Argelia y Mali contra las bases de la organización Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI) en el norte de ese país del Sahel.
La operación se desarrolló en la región conocida como las gargantas de Iforas y se centró en bombardear las zonas sospechosas de ocultar refugios o lugares que utilizan los activistas de Al Qaeda para replegarse.
La cumbre antiterrorista de jefes de Estado de la región estaba prevista a principios de este año en Bamako, pero fue aplazada en vísperas de que comenzase.
La región sahelo-sahariana y especialmente las zonas fronterizas entre Argelia, Libia, Níger y Mali representan una zona que escapa prácticamente al control estatal y donde proliferan las actividades ilícitas como el contrabando y el tráfico de armas.
Los comandos de AQMI han establecido estrechos vínculos con los traficantes de la zona, donde suelen encontrar refugio y ejecutan acciones como el secuestro de ciudadanos occidentales por los que exigen un rescate.
El pasado junio esa organización ejecutó en el norte de Mali al turista británico Edwin Dyer después de que el Gobierno de Londres rechazase acceder a las demandas de sus secuestradores.
KFL