Bruselas, (EFE).- El presidente de la Comisión Europea (CE), el portugués José Manuel Durao Barroso, reclamó hoy medidas a nivel global para que el dinero de los contribuyentes no acabe siendo utilizado para pagar "primas desorbitadas" a los ejecutivos bancarios.
A su llegada a la reunión informal en la que los líderes de la Unión Europea (UE) tratarán de fijar una posición común ante la cumbre del Grupo de los Veinte (G-20) en Pittsburgh (Pensilvania, EU), los próximos 24 y 25 de septiembre, Durao confió en que los europeos acudan a esa cita con una "posición sólida coherente" y sean capaces de mantener el liderazgo en el proceso de respuesta internacional contra la crisis.
Insistió en que resulta "extremadamente importante" diseñar a nivel global una nueva regulación financiera homogénea y equilibrada.
En este ámbito, consideró clave la cuestión de las remuneraciones bancarias -la UE quiere que el G20 acuerde regular los incentivos variables-, y subrayó que "los contribuyentes están horrorizados ante la idea de que su dinero acabe usándose para pagar primas desorbitadas".
Se refirió también al proceso de recuperación económica y abogó por diseñar una estrategia coordinada para la retirada gradual de las medidas coyunturales de reactivación.
Durao Barroso se mostró, por último, esperanzado en que de la cita de Pittsburgh salgan medidas concretas sobre la financiación de la lucha contra el cambio climático, para despejar el camino ante la cumbre de la ONU en Copenhague.
A la reunión de líderes comunitarios también acudió el presidente del Parlamento Europeo (PE), el polaco Jerzy Buzek, quien coincidió en que la voz de los europeos "debe escucharse con fuerza en Pittsburgh".
KFL