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Hombre de Familia
A Margarita la conocí en el PAN, en la política: le di un curso de inducción
del PAN. La verdad es que me costó mucho trabajo que me hiciera caso.
Hoy compartimos no sólo el amor que nos tenemos, también el amor que le
tenemos a nuestros hijos, que son tres niños sensacionales: María, la mayor,
que tiene 9 años y que es una niña muy linda y afectuosa. Luis Felipe que
tiene 7, que es fuego, que es fuerza. Juan Pablo, de 3 años, que empezó a
hablar tempranísimo.
Yo lo que quiero para mis hijos es que sean felices: no sé si van a ser
artistas, poetas, escritores, economistas, no sé ni siquiera si les va a
gustar la política como a mí, pero lo que quiero es que sean felices y
estamos trabajando para ello.
Una Carrera Sólida
Soy abogado por la Escuela Libre de Derecho, tengo una maestría en
Administración Pública por la Universidad de Harvard, y tengo estudios de
maestría en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
Empecé en el PAN desde niño, repartiendo volantes y pintando bardas. Fui
Secretario Nacional Juvenil, Secretario de Estudios y Representante ante el
IFE, luego Secretario General del Partido y entre 1996 y 1999 Presidente del
Comité Ejecutivo Nacional.
Mientras fui presidente del partido, logramos la Reforma Política que dio
paso a la vida democrática a nivel Federal y se ganaron los gobiernos de
Nuevo León, Querétaro y Aguascalientes, además de 14 capitales de estado y
otros ayuntamientos de importancia.
He sido representante por mayoría en la Asamblea del DF y Diputado Federal
en dos ocasiones. Como coordinador Parlamentario del PAN logré la aprobación
de dos presupuestos federales por unanimidad y algunas reformas
trascendentes, como la Ley de Transparencia y Acceso a la Información.
Fui Director General de Banobras donde impulsé un programa que saneó sus
finanzas después de un largo período de pérdidas constantes. Además logramos
el apoyo a proyectos de infraestructura con inversión pública y privada, así
como la reorganización de Créditos del Fondo Carretero que se otorga a los
Estados y Municipios.
Después fui Secretario de Energía, donde promovimos la formación del Comité
de Auditoría de PEMEX, diversos operativos contra el robo de combustibles y
la licitación del primer parque de energía eólica. En ese periodo logramos
la producción de petróleo y gas natural más alta en la historia, entraron en
operación siete centrales de generación de energía eléctrica y la cantidad
de poblados rurales con suministro eléctrico aumentó en 23.4%.
Manos Limpias
Porque queremos un gobierno que sea consecuente con los principios y
expectativas de los mexicanos, un gobierno dirigido por una generación que
tenga las manos limpias y la mirada puesta en el futuro, vamos a esta
campaña electoral con lo mejor de nosotros: los valores, los principios que
le dan sentido a lo que hacemos y a lo que queremos. El valor de la
honestidad, el valor de la transparencia.
Por eso el primer día de la campaña electoral fui al IFE a entregar mi
declaración patrimonial, la casa donde vivo con mi esposa y con mis tres
hijos, la cuenta de banco que tengo y la de mi esposa y a decirle al IFE que
renuncio al secreto bancario, lo que no ha hecho ninguno de mis principales
adversarios, porque no se atreven. Al IFE le dije: no sólo te permito
fiscalizarme, te pido que le rasques hasta donde quieras, hasta el año que
quieras para ver si hay un centavo mal habido ahí.
Lo hice porque tengo las manos limpias. Con estas manos limpias voy a entrar
a la presidencia, con estas manos voy a salir en el 2012. Manos limpias,
manos firmes, manos de México y para México.
Por un gobierno con Valor
Creo en los valores. Creo en el valor de la ética, en el principio de la
honestidad. Y quiero que estos principios y valores vayan al gobierno y
sirvan a la gente.
Queremos un gobierno que sea consecuente con los principios y expectativas
de los mexicanos, un gobierno que hable con la verdad e iguale las
oportunidades para todos los mexicanos.
Por eso requerimos un gobierno con valor, para que en México impere la ley y
el delincuente sea sancionado. Un gobierno de mano firme contra el hampa que
pone en riesgo la vida y el patrimonio de los mexicanos honestos.
Valor para educar y promover empleos dignos y bien pagados. Decisiones
viables para mejorar la educación de nuestros hijos. Para llevar salud
universal a todos nuestros hijos. Para fortalecer el desarrollo de la mujer
y las oportunidades para todos sin descuidar lo que más nos importa, nuestra
familia.
Valor para hacer que el gobierno dé ejemplo de transparencia y buen hacer al
ciudadano. Decisiones firmes para combatir la corrupción, para que los
políticos rindan cuenta de los recursos que administran, para que los
ciudadanos tengan el control y la información de las decisiones que toma el
gobierno.
Pasión por México
Soy un mexicano que está profundamente orgulloso de su país. El México en el
que yo creo. Un México echado a delante....
Esa enorme pasión, que despierta en todos nosotros cuando vemos sus
paisajes, cuando vemos su bandera, cuando cantamos su himno, cuando juega
nuestro equipo, esa pasión que tenemos en sus fiestas, en sus tradiciones,
en sus creencias; esa pasión que nos hace gritar por México, esa pasión
tiene que sacarnos adelante.
Llevo a México muy dentro de mi, con sus colores, con sus canciones, con sus
sabores. Me gusta mucho mi país, siento una gran pasión por él. Estoy
convencido de que todos los mexicanos la tenemos.
Lo que nos hace falta es que esa pasión la encendamos fuerte y la pongamos a
jalar, y nos decidamos a construir este país de manera distinta.
Por eso nuestra campaña es la campaña de la pasión por México. Una campaña
de hombres y mujeres que amamos profundamente a México, que queremos un
México ganador, fuerte, firme, seguro de si mismo.
Pasión para hacer de México un país de oportunidades, pasión para fortalecer
nuestros valores, nuestros principios y nuestro entorno.
Cuando pensamos lo que puede ser este país, cuando asumimos lo que puede y
debe lograr, es cuando verdaderamente podemos encender a México.
Esa pasión por México nos va a sacar adelante si logramos canalizarla bien,
si la logramos traducir en decisiones, en energía, en seguridad en nosotros
mismos, para hacer de México un país sin complejos, un país arrojado, un
país que gane. |