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José Luis Rodríguez Zapatero, nació en
Valladolid, España, 4 de agosto de 1960, político socialista
español, elegido 5º presidente del Gobierno de España desde la
Transición, tras su victoria en las elecciones generales de
2004.
Algunas de las principales medidas de su gobierno han sido la
retirada de las tropas españolas de Iraq y la promoción de la
Alianza de Civilizaciones, la legalización del matrimonio
homosexual y una nueva regularización de emigrantes, el inicio
de un denominado proceso de paz con ETA y la reforma de
Estatutos de Autonomía, como el de Cataluña.
Rodríguez Zapatero es popularmente identificado por su segundo
apellido y también por el acrónimo "ZP" (Zapatero Presidente")
utilizadas como eslogan en la campaña electoral de 2004. Debido
a que su segundo apellido incluye estas dos letras ("ZaPatero"),
en la actualidad desde diversos ámbitos se utiliza el nombre ZP
para hacer referencia a Rodríguez Zapatero.
Infancia y juventud (1960-1986)
Rodríguez Zapatero nació en Valladolid, Castilla y León (España)
el 4 de agosto de 1960, aunque su familia es natural de León. Su
padre, Juan Rodríguez García-Lozano, es abogado. Su madre,
Purificación Zapatero, murió en octubre de 2000. Su abuelo
paterno, Juan Rodríguez Lozano, capitán republicano, fue
ejecutado por los nacionales el 18 de agosto de 1936 durante la
Guerra Civil Española, por negarse a participar en la
sublevación.
Rodríguez Zapatero creció en León. Estudió Preescolar y EGB en
el Colegio Discípulas de Jesús de León; Bachillerato y COU en el
Colegio Leonés, colegio privado.
Se afilió al PSOE poco después de cumplir la mayoría de edad, en
1979. Posteriormente estudió Derecho en la Universidad de León,
obteniendo la licenciatura en 1982. Después de licenciarse,
Zapatero fue contratado como profesor ayudante de Derecho
Constitucional en la misma Universidad (1982-1986).
Inicios de su carrera política (1986-2000)
En 1986 obtuvo un escaño en el Congreso (legislatura 1986-1990)
por la provincia de León, convirtiéndose en el diputado más
joven de la Cámara, permaneciendo hasta la actualidad como
representante electo. Las sucesivas prórrogas del servicio
militar obligatorio por razones de estudios terminaron por
excusarle de éste al ser elegido. En 1988 Zapatero fue designado
secretario general del PSOE en León después de una compleja
lucha interna con la que terminó un largo período de divisiones
y confrontación.
El 27 de enero de 1990, Zapatero se casó con Sonsoles Espinosa
Díaz, hija de un militar (Rafael Espinosa Armendáriz). Sonsoles
estudió Derecho, es cantante de música clásica y profesora de
música. Zapatero tiene dos hijas. Su familia es muy celosa de su
intimidad y evita aparecer en los medios de comunicación.
En octubre de 1991, el nuevo rector de la universidad decidió
rescindir su contrato después de que los asesores jurídicos de
la facultad determinaran la incompatibilidad de cargos de
Zapatero, a pesar de que los asesores jurídicos del Congreso no
habían determinado dicha incompatibilidad.
Zapatero fue reelegido secretario general con el 68% de los
votos en el VII Comité Regional celebrado en julio de 1994. En
las elecciones generales de 1996 Zapatero mantuvo su escaño en
el Congreso de los Diputados. Al año siguiente Zapatero fue
nuevamente reelegido secretario general del PSOE de León, y
entró también como vocal en la Ejecutiva Federal, máximo órgano
del partido.
Líder de la oposición (2000-2004)
El 12 de marzo de 2000, el PSOE perdió sus segundas elecciones
generales consecutivas contra el PP de José María Aznar.
Zapatero mantuvo su acta de diputado, pero el Partido Socialista
obtuvo solamente 125 escaños, 16 menos que en 1996.
Zapatero decidió que optaría a dirigir el PSOE durante el 35º
Congreso Federal de junio de 2000, tras la dimisión de Joaquín
Almunia. Impulsó una nueva corriente dentro del partido, más
centrista y a la vez más liberal, llamada la Nueva Vía. El 25 de
junio de 2000, Zapatero anunció su intención de presentar su
candidatura para la secretaría general en una reunión en León.
En su discurso, hizo una declaración de principios:
-
Construir una sociedad que acepte a todos los inmigrantes.
-
Dar prioridad a la educación y crear empleo estable.
-
Dar a los padres más tiempo para pasar con sus hijos y cuidar a
los ancianos.
-
Promover la cultura.
-
Convertir a España en un país admirado por ayudar a los más
necesitados.
-
Ayudar a éstos con iniciativas de calidad.
-
Fomentar la democracia, adecentar la política y promover los
valores por encima de los intereses coyunturales.
-
Zapatero era el "candidato sorpresa". Los críticos señalaban su
inexperiencia mientras que los que le apoyaban indicaban que era
la figura reformista que necesitaba el PSOE. Zapatero ganó por
un escaso margen (De 995 sufragios, obtuvo 414 apoyos; José Bono
consiguió 405). Esta inesperada victoria se produjo gracias al
apoyo del PSC.
Zapatero declaró que sería constructivo y no intentaría dañar al
gobierno, incluso acuñó la expresión «oposición tranquila». Su
estrategia de oposición se basó en proponer varios pactos al
partido en el gobierno en temas fundamentales. El Pacto
Antiterrorista fue una de esas propuestas formuladas por el PSOE
bajo la dirección de Zapatero. Este perfil de opositor moderado
se quebró claramente en política exterior ante la posición de
apoyo activo por parte del gobierno del PP a la invasión de Irak,
impulsada por EEUU y Gran Bretaña. En este asunto la oposición
de Zapatero fue mucho más dura.
Primeras polémicas
El primer enfrentamiento político serio de Zapatero con el
gobierno llegó a causa de la petición de una reducción de
impuestos para compensar el aumento del precio del crudo. A
finales del mismo año, la enfermedad de las vacas locas volvió a
la actualidad después del brote de 1996. Zapatero criticó en
varias ocasiones la política del gobierno respecto a la crisis,
argumentando que estaba fuera de control.
En 2000, el submarino nuclear británico Tireless atracó en
Gibraltar para reparar su reactor. Zapatero criticó que no se
presionara al gobierno británico para que retirase el submarino,
que abandonó el peñón un año después.
El 19 de diciembre de 2001, Zapatero viajó a Marruecos después
de que el gobierno alauí expulsara al embajador español en
Rabat, en un gesto criticado por el gobierno del Partido
Popular. Zapatero argumentaría que el viaje tenía por objeto
reducir la tensión entre ambos países.
Irak y la Política exterior
Los sondeos de opinión arrojaban en 2003 que una mayoría clara
de los votantes españoles (casi el 90%) estaba en contra de la
invasión. Como varios gobernantes europeos, Zapatero consideraba
que un ataque armado no autorizado por las Naciones Unidas sería
ilegal y se opuso al concepto de guerra preventiva.
La primera fricción de Zapatero con Estados Unidos tuvo que ver
también con su postura sobre la guerra. El 12 de octubre de
2003, durante el desfile del Día de la Hispanidad, Zapatero no
se levantó al paso de la bandera estadounidense. Dijo que su
acción fue una protesta contra la guerra de Irak y no un insulto
al pueblo americano. En su programa electoral aseguró que
cancelaría la participación española en la guerra de Iraq si
antes de junio de 2004 no se conseguía una resolución de la ONU
que lo apoyara. Una vez en el gobierno, Zapatero retiró las
tropas de Irak en abril de 2004, algo que no fue bien recibido
por el presidente de Estados Unidos.
Tras la reelección de George W. Bush, la llamada de felicitación
de Zapatero no fue atendida por el presidente estadounidense.
Finalmente fue el Rey de España, Juan Carlos I, quien trasmitió
este hecho.
Terrorismo
En este período, el asunto más destacado fue la firma del
"Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo", a propuesta
de Zapatero.
Las elecciones generales (2004)
Durante la campaña electoral para las elecciones generales de
2004, las encuestas eran favorables al candidato popular Mariano
Rajoy, aunque había serias dudas sobre si podría revalidar la
mayoría absoluta conquistada en 2000. Tres días después de los
atentados del 11 de marzo en Madrid el PSOE ganó las elecciones
generales. Existe aún hoy desacuerdo sobre si fueron los
atentados terroristas o los sucesos posteriores a los mismos los
que provocaron el vuelco electoral, ya que el gobierno del PP
atribuyó la autoría a ETA pese a las pruebas que apuntaban a
terroristas islamistas, lo que fue interpretado por gran parte
de la opinión pública como un intento del PP de que el
electorado no castigase a dicho partido al relacionar los
atentados del 11-M con la postura del Gobierno Aznar favorable a
la intervención española en la invasión de Irak.
Campaña electoral
En la campaña electoral de 2004, Zapatero criticó la gestión del
PP respecto al Prestige, el apoyo a la guerra de Irak y el
fuerte crecimiento del precio de la vivienda. Prometió construir
180.000 nuevas viviendas cada año y mantener el equilibro
presupuestario, aunque de forma más flexible. En los colegios
prometió educación bilingüe y un ordenador para cada dos
alumnos. Además, aseguró que incrementaría las partidas
presupuestarias para I+D+i, concretamente un 25% anual hasta
2008, para equiparar la inversión tecnológica con la de la media
comunitaria. Mariano Rajoy, el nuevo líder del PP tras la
retirada de Aznar, partía con ventaja gracias a los buenos datos
macroeconómicos que se venían registrando desde 1996. Rajoy
advirtió de que si Zapatero llegaba a la Moncloa, probablemente
tendría que gobernar con socios como IU o ERC, a los que definió
como radicales e inestables.
La ausencia de debates entre ambos candidatos fue otro punto de
enfrentamiento. Zapatero propuso debatir con Rajoy, pero éste se
negó.
Atentados del 11-M
El jueves 11 de marzo de 2004 se produjo el atentado terrorista
más grave de la historia reciente de España. Las explosiones en
varios trenes de cercanías en Madrid causaron 192 víctimas
mortales y miles de heridos. La conmoción fue total en el mundo
occidental. Los atentados tuvieron lugar tres días antes de las
elecciones generales y todos los actos electorales se
cancelaron. Sin embargo, en lugar de unir a todos los dirigentes
políticos, los atentados provocaron amargas divisiones entre
ellos.
Las explicaciones del Gobierno no satisficieron a muchos
ciudadanos ni tampoco al resto de partidos del arco
parlamentario. El gobierno del PP fue acusado de manipular las
informaciones referentes a los atentados, cuando mantuvo como
principal hipótesis la autoría de ETA, habiendo posibilidades de
que en su lugar fuera islamista. El nivel de las críticas hacia
el gobierno fue arreciando según se aproximaba la jornada
electoral hasta que, durante la jornada de reflexión, se
produjeron concentraciones frente a las sedes del PP. El
entonces ministro del Interior Ángel Acebes seguía asegurando
que la principal hipótesis era la autoría de ETA, si bien
afirmaba que no se descartaba ninguna vía de investigación, pero
en la misma tarde del día 13, informó de que se había practicado
las primeras detenciones: 2 hindúes acusados de haber vendido
las tarjetas que activaron los teléfonos móviles. El mismo día
de la jornada de reflexión, el diario de tirada nacional El
Mundo publicó en primera plana una entrevista con el candidato
del PP a presidente del gobierno Mariano Rajoy, algo totalmente
prohibido por la ley electoral el día antes de las elecciones.
En ella, Rajoy afirmaba que tenía la convicción moral de que
había sido ETA. Ese mismo día se produjeron diferentes
concentraciones y manifestaciones frente a varias sedes del
Partido Popular, convocadas por SMS. Estas convocatorias, en las
que se exigía "la verdad" al Gobierno, fueron tachadas como
"ilegales" en el día de reflexión, y Mariano Rajoy exigió que se
desconvocaran. Se celebraron las elecciones generales el día 14
de marzo de 2004 y el PSOE obtuvo la victoria, aunque sin
alcanzar la mayoría absoluta. Esta situación le obligaba a
buscar pactos con otras formaciones políticas minoritarias para,
en un principio, conseguir que Zapatero llegase a presidente del
gobierno y después mantener la gobernabilidad del país.
Resultados electorales
El PSOE obtuvo la victoria alcanzando 164 escaños y un 43,27% de
los votos emitidos, frente a los 146 escaños y 37,81% de los
votos obtenidos por el PP.
En su investidura como Presidente del Gobierno obtuvo el voto
favorable de todos los grupos parlamentarios, salvo el PP que
votó en contra, y CiU, PNV, EA y Nafarroa-Bai, que se
abstuvieron.
Elecciones europeas
El 13 de junio de 2004 se celebraron elecciones al Parlamento
Europeo. El PSOE consiguió 25 escaños, uno más que los
populares. El candidato fue Josep Borrell y Zapatero jugó un
importante papel en la campaña.
Ideología
A la hora de situarse en el espectro político, Zapatero afirma
que "Más que un socialdemócrata soy un demócrata social". Para
Zapatero, "El programa de una izquierda moderna pasa por una
economía bien gobernada con superávit de las cuentas públicas,
impuestos moderados y un sector público limitado. Todo ello,
conjugado con la extensión de los derechos civiles y sociales"
(El Mundo).
Nada partidario de componendas, Zapatero afirma que aunque "Hay
mucha gente en este país que echa de menos un partido de
centro", "Yo nunca seré de ese partido de centro". Respecto a
sus rivales de derechas, matizaba su afirmación a la popular
revista Marie Claire de que "nada me ha enseñado la derecha"
(Libertad Digital) diciendo que "La derecha en este país me ha
enseñado que la izquierda hace avanzar la democracia" (El
Mundo). Con esto hace referencia al matrimonio homosexual o al
divorcio express, medidas tomadas por su gobierno teniendo en su
contra a los sectores de la derecha vinculados a la Iglesia
católica y que le han llevado a ocupar portadas de revistas como
Zero (concretamente los números 41 y 77) (Zero).
En este sentido, Zapatero ha hablado en numerosas ocasiones de
cómo la memoria de su abuelo fusilado, Juan Rodríguez Lozano,
motivó sus convicciones políticas y las de su familia.
Zapatero se muestra también como un ferviente pacifista y
partidario del diálogo para solucionar los conflictos (el famoso
talante), habiendo promovido la retirada de las tropas españolas
de Irak, la Alianza de Civilizaciones o el proceso de paz con
ETA. En este sentido, el presidente de Gobierno, preocupado por
una necesaria lucha contra el deterioro medioambiental a la que
no se destinan los mismos recursos que a la guerra contra el
terrorismo, ha afirmado que el cambio climático "ha provocado ya
más víctimas que el terrorismo internacional y su potencial de
destrucción es también muy superior" (El Mundo).
Por su parte, los detractores de Zapatero se mueven entre dos
polos: Los que lo consideran un "bobo solemne" (como en la
famosa réplica de Rajoy a finales del 2005) (20 minutos) o un
ser maquiavélico capaz de pactar con el mismo diablo para
mantenerse en el poder "como sea" (Iñaki Ezkerra en La Razón).
Entre los primeros, destaca la equiparación de Zapatero y el
clásico Alicia en el país de las maravillas, que ya ha sido
objeto de un par de libros: ZP en el País de las Maravillas
(2005) del periodista y escritor Enrique de Diego y Zapatero y
el Pensamiento Alicia (2006), del filósofo Gustavo Bueno. |