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Chen Shui-bian nació en Tainan en 1950, es el
actual presidente de la República de China en Taiwán, cargo que
ocupa desde el 20 de mayo del año 2000. Reelegido en las
elecciones de 2004, deberá abandonar el cargo al final de su
segundo mandato, en el año 2008, debido a la limitación
constitucional de dos mandatos.
Conocido popularmente como A-bian su ascenso al poder, como
candidato del Partido Progresista Democrático (PPD), puso fin a
más de cincuenta años de gobierno del partido nacionalista chino
Kuomintang en Taiwán. El PPD es el principal partido de la
Alianza Panverde, la coalición de partidos identificada con la
ideología del independentismo taiwanés. Aunque desde su llegada
al poder, ha suavizado el carácter independentista de sus
declaraciones públicas, mostrándose conciliador hacia sus
adversarios políticos y hacia la República Popular China (RPCh),
su figura ha sido muy atacada por los defensores de la
reunificación china, especialmente en la RPCh, donde los medios
de comunicación se refieren a él de manera habitual con un
lenguaje sumamente despectivo.
Infancia y juventud
Nacido en el seno de una familia humilde en la localidad de
Kuantien del condado de Tainan a finales de 1950, su certificado
de nacimiento se expidió unos meses después, el 18 de febrero de
1951, probablemente porque su estado de salud hizo pensar en un
principio que no sobreviviría.
En junio de 1969, ingresó en la Universidad Nacional de Taiwán.
Aunque comenzó estudiando Administración de Empresas, pronto
dejó estos estudios para dedicarse a la carrera de Derecho. En
1974, obtuvo su licenciatura en derecho comercial con las notas
más altas de su promoción.
En 1975, contrajo matrimonio con Wu Shu-chen, con quien ha
tenido una hija, actualmente dentista, y un hijo que se licenció
también en derecho en la Universidad de California en Berkeley
en el año 2005.
Entre 1976 y 1989, Chen trabajó como abogado para una empresa de
seguros, especializándose en el derecho marítimo.
Trayectoria política
Chen participó por vez primera en la política taiwanesa en 1980
cuando se hizo cargo de la defensa de los implicados en el
incidente de Kaohsiung ante un tribunal militar. A pesar de que
los ocho implicados, entre quienes se encontraba el principal
disidente de la oposición Huang Hsin-chieh y la actual
vicepresidenta de la República de China Annette Lu, fueron
declarados culpables, Chen se hizo famoso por su habilidad
retórica, y comenzó a participar en la política taiwanesa como
miembro del movimiento de los dangwài ("ajenos al partido"),
los disidentes que defendían la necesidad de establecer
formaciones políticas al margen del entonces partido único
Kuomintang (KMT).
Representando a este movimiento de dangwài, Chen se presentó
como candidato independiente a las elecciones al Ayuntamiento de
Taipei, convirtiéndose en concejal entre los años 1981 y 1985.
Durante esta etapa, en 1984, fundó una asociación de opositores
al KMT, que publicaría la revista Neo-Formosa.
El 12 de enero de 1985, Chen fue condenado a un año de cárcel
por difamación debido a un artículo publicado en Neo-Formosa
sobre Elmer Feng, catedrático de Filosofía perteneciente al
Kuomintang. Aunque no había escrito él el artículo, Chen era el
editor de la revista y responsable por ello de su contenido.
Mientras recurría la sentencia, regresó a Tainan para
presentarse en las elecciones a magistrado del condado en
noviembre de 1985. Tres días después de las elecciones, en las
que no fue elegido, durante un acto de agradecimiento a sus
seguidores, su esposa Wu Shu-chen fue atropellada por un camión.
Wu Shu-chen quedó parapléjica debido al accidente. Una teoría
bastante extendida en Taiwán afirma que el atropello habría sido
deliberado, como parte de una campaña de intimidación del
gobierno del KMT.
El recurso de Chen contra su condena fue denegado en mayo de
1986 y tuvo que pasar ocho meses en la Penitenciaría de Tucheng
junto a Huang Tien-fu y Lee Yi-yang, los otros dos acusados por
el mismo caso. Durante su etapa en prisión, su esposa Wu Shu-chen
se presentó a las elecciones legislativas y fue elegida diputada
en el Yuan Legislativo, la cámara baja del parlamento de la
República de China.
Tras salir de la cárcel, Chen volvió a ejercer la abogacía
mientras continuaba sus actividades políticas junto a su esposa.
En 1989, Chen fue elegido diputado del Yuan Legislativo, donde,
con el apoyo de diputados del KMT, participaría en el Comité de
Defensa Nacional. Chen tomó parte en la fundación del Partido
Progresista Democrático (PPD), y moderó algunas posturas del
partido en los principios independentistas del partido.
Reelegido diputado en 1992, Chen dimitiría de su puesto en 1994
para convertirse en alcalde de la capital, Taipei.
Alcaldía de Taipei
Chen fue elegido alcalde de Taipei en 1994, en gran medida
gracias a una división del voto favorable al KMT entre el
candidato de este partido y el presentado por el Partido Nuevo,
escisión del KMT. Debido a la inexperiencia del equipo de Chen
Shui-bian y sus colaboradores, muchos altos funcionarios de la
alcaldía pertenecientes al KMT mantuvieron sus cargos.
Durante su mandato, Chen organizó campañas para acabar con las
redes de juego y prostitución en Taipei. También fue responsable
del cambio de nombres de muchas calles de la ciudad, eliminando
nombres relacionados con China y el Kuomintang en favor de
nombres vinculados a Taiwán.
En las elecciones municipales de 1998, Chen no logró ser
reelegido. A pesar de conseguir un número mayor de votos que en
las elecciones anteriores, el candidato del KMT Ma Ying-jeou
recibió el apoyo de los votantes tradicionales del KMT, incluida
una gran parte de los que cuatro años antes habían apoyado al
Partido Nuevo. Tras perder la alcaldía, Chen Shui-bian se dedicó
a su actividad como líder del PPD, y en el año 2000 se presentó
como candidato por su partido en las elecciones presidenciales.
Presidencia
El resultado de las elecciones presidenciales de 2000 fue
similar al que le había llevado años antes a la alcaldía de
Taipei. Una división entre dos facciones del KMT hizo que,
frente al candidato oficial del partido Lien Chan, se presentara
también como independiente James Soong, que le había disputado
el liderazgo en el KMT. Así, el voto tradicionalmente favorable
al KMT se dividió ente los partidarios de Lien Chan y los de
James Soong, lo cual permitió a Chen Shui-bian alcanzar la
presidencia con tan solo el 39% de los votos.
Su relativamente débil apoyo electoral y el hecho de que, como
le había pasado ya en la alcaldía de Taipei, la mayor parte de
los altos funcionarios de los ministerios eran afines al KMT,
llevaron a Chen a adoptar una política conciliadora que le
supuso un incremento notable en su popularidad. Así, nombró como
primer ministro a Tang Fei, político conservador del KMT de
origen chino continental. Además, suavizó su postura
independentista con su promesa de que no buscaría una
declaración formal de independencia ni modificaría los símbolos
nacionales de la República de China siempre y cuando la
República Popular China no atcara a Taiwán.
A pesar de esto, Chen se encontró desde el principio con la
oposición frontal a sus políticas por parte del Yuan
Legislativo, donde la Alianza Panazul (contraria al
independentismo taiwanés) contaba con una amplia mayoría. Esta
situación de tensión entre los poderes ejecutivo y legislativo
paralizó muchas decisiones políticas y tuvo efectos negativos
sobre la economía, con un notable ascenso del desempleo, que
alcanzaría la cifra del 4,5%, así como una caída de alrededor
del 50% de la Bolsa de Taipei.
Uno de los mayores conflictos entre la administración de Chen
Shui-bian y la oposición afectó a los planes de construir una
nueva planta de energía nuclear. El PPD se había comprometido en
su programa electoral a cancelar la construcción de las
instalaciones, para la que ya se habían firmado contratos con
empresas afines al KMT. Al final, una decisión judicial dio la
razón al parlamento en esta cuestión y Chen no pudo evitar la
construcción de la nueva planta.
A medida que avanzaba su mandato, Chen fue apartándose de sus
gestos conciliadores iniciales, adoptando una postura más
abiertamente independentista.
La posición ideológica de Chen Shui-bian en lo que respecta a su
adhesión al independentismo taiwanés y su interpretación de esta
ideología está envuelta en una cierta ambigüedad. Chen ha
defendido siempre que la República de China es un estado
independiente taiwanés cuya reivindicación territorial sobre la
China continental es ya sólo un vestigio del pasado. En este
sentido, Taiwán no necesitaría declararse independiente por
serlo ya. Sin embargo, en las cuestiones de fondo sobre si la
constitución debe modificarse para establecer una identidad
taiwanesa del estado, o si la reunificación con la China
continental debe mantenerse como objetivo a largo plazo, las
declaraciones de Chen, atrapado entre el sector más radical de
su partido y su responsabilidad institucional, simepre han sido
poco precisas. Desde que es jefe de estado, nunca ha defendido
públicamente la independencia formal de Taiwán, pero sí ha
abogado por el derecho de los taiwaneses a elegir libremente su
futuro, afirmación que muchos consideran una forma sutil de
expresar su deseo por esa independencia definitiva y formalizada
de la isla. El gobierno de la República Popular ha sido siempre
muy crítico con Chen, al que ha acusado en varias ocasiones de
buscar la ruptura de la integridad territorial china.
A pesar de los múltiples problemas y de su descenso de
popularidad en los sondeos de opinión, en las elecciones
presidenciales del 20 de marzo de 2004, Chen Shui-bian y Annette
Lu consiguieron la reelección para un segundo mandato, con una
ventaja de menos de 30.000 sufragios sobre un total de 12,9
millones de votos emitidos. Además del estrecho magen, que llevó
al candidato opositor Lien Chan, del KMT, a pedir un recuento de
votos, las elecciones estuvieron marcadas por la polémica debida
al confuso incidente del día anterior a las elecciones, cuando
Chen Shui-bian y Annette Lu fueron supuestamente heridos por
disparos mientras participaban en un acto de campaña en la
ciudad de Tainan. Ese día, mientras viajaban en un automóvil
descubierto saludando a sus seguidores, se oyeron unos disparos
y tanto Chen como Lu hubieron de ser hospitalizados. Las
circunstancias del incidente nunca han estado claras y han sido
objeto de todo tipo de rumores y teorías conspirativas. Los
adversarios políticos de Chen Shui-bian hicieron la acusación de
que todo había sido un simulacro para obtener la simpatía del
electorado.
Tras su reelección, la Oficina de Asuntos de Taiwán de la
República Popular China hizo una declaración pública tres días
antes de su investidura, el 17 de mayo, en que acusaba a Chen de
seguir una política orientada al separatismo, y reiteró que las
consecuencias serían muy graves si se producía cualquier avance
hacia una independencia formal de la isla. Junto a esta amenaza
del uso de la fuerza, las autoridades de Pekín ofrecieron
también una serie de concesiones en el caso de que Chen Shui-bian
reconociera públicamente el Principio de Una Sola China.
Para su segundo mandato, que comenzó oficialmente el 20 de mayo
de 2004, Chen pretendía promover su idea de reformar la
constitución de la República de China (que se remonta al año
1947, cuando la República de China era el régimen del continente
chino). El debate sobre cómo definir al estado en una nueva
constitución y las amenazas del gobierno de la República Popular
China de utilizar la fuerza si las autoridades de la República
de China avanzaran hacia una independencia formal de Taiwán, han
paralizado estos intentos de reforma.
El 14 de diciembre de 2004, Chen dimitió como presidente de su
partido, asumiendo los resultados decepcionantes en las
elecciones legislativas, que dejaban de nuevo el parlamento con
mayoría de la Alianza Panazul. Los resultados de las elecciones
legislativas impedían a Chen Shui-bian hacerse con el apoyo
parlamentario que habría necesitado para sacar adelante muchos
de sus planes, y la situación de paralización política que
caracterizó su primer mandato se ha extendido al segundo.
Durante el año 2005, Chen se convirtió en el primer presidente
de la República de China que visitó Europa, cuando asistió al
funeral por el papa Juan Pablo II en la Ciudad del Vaticano,
único estado europeo que reconoce diplomáticamente a la
República de China. La visita al Vaticano planteaba dificultades
diplomáticas, ya que Chen tuvo que volar a Roma y atravesar
territorio italiano, país que reconoce a la República Popular
China. En esta ocasión, la República Popular China no puso
trabas a la visita y Chen Shui-bian pudo asistir al funeral. |