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Hugo Rafael Chávez Frías (Sabaneta, Barinas, 28 de julio de
1954) es un militar y político venezolano, 53º Presidente
de la República desde el 2 de febrero de 1999.
Biografía familiar y estudiantil
Hugo Chávez Frías es el tercero de siete hijos de Hugo de los
Reyes Chávez y Elena Frías, de oficio maestros de escuela.
Creció como un joven humilde en Sabaneta de Barinas, un pequeño
pueblo del llano venezolano, y a corta edad, sus padres lo
trasladaron a casa de su abuela paterna, Rosa Inés Chávez, para
que ésta se ocupara de su crianza. Chávez siguió la educación
primaria en el Liceo O'Leary y luego obtuvo el bachillerato en
Ciencias. Desde joven, Hugo Chávez ha sido aficionado al
béisbol, fue monaguillo y tenía intenciones de ser sacerdote
católico, es autor de cuentos y obras de teatro, aunque sus
inclinaciones lo llevaron a la política y al cuerpo de
paracaidistas del ejército. Siendo militar, Chávez fundó el
partido MBR200, de ideología bolivariana— concepto ideado por
él—, predecesor del actual Movimiento V República.
Se ha casado en dos ocasiones -ambos matrimonios terminados en
divorcio legal-; la primera con Nancy Colmenares, mujer de una
familia humilde de Sabaneta de Barinas, con la que tuvo tres
hijos: Rosa Virginia, María Gabriela y Hugo Rafael. Al mismo
tiempo, mantuvo una relación sentimental e ideológica con la
historiadora Herma Marksman, que duró alrededor de diez años.
Imposibilitado de seguir una carrera deportiva, Hugo Chávez
ingresó a la Academia Militar de Venezuela, donde se recibió
como Licenciado en Ciencias y Artes Militares en el área de
Ingeniería con el grado de Subteniente, logrado hasta su retiro
de la carrera castrense el grado de Teniente Coronel. En su
promoción de 75 cadetes, obtuvo el octavo lugar.
En parte debido a la reclusión de la que fue objeto tras la
intentona fallida de golpe de Estado que encabezó en 1992, Chávez dejó inconclusos sus estudios de Ciencias
Políticas en la Universidad Simón Bolívar de Caracas.
Luego contrajo matrimonio con la periodista Marisabel Rodríguez,
madre de su última hija, Rosinés. Rodríguez conoció a Hugo
Chávez durante el periplo que realizó a lo largo de todo el país
una vez puesto en libertad, predicando la abstención como
protesta al sistema político e incrementando la mitificación de
su personalidad. Desde el año 2003, están separados y no hay
Primera Dama en Venezuela.
En 1998, Chávez gana las elecciones con promesas de cambiar la
constitución vigente (1961) por medio de un proceso
Constituyente. Su influencia sobre la sociedad y la política
de Venezuela ha crecido desde entonces. Su partido, el MVR, ha
ido conquistando mayorías entre los cargos de elección popular,
tanto en las elecciones municipales, estatales y nacionales, así
como en las legislativas. Chávez fue reelecto en las elecciones
presidenciales del 3 de diciembre de 2006 con una ventaja
superior a los 20 puntos porcentuales.
Biografía política
El Teniente Coronel Hugo Chávez se hizo notorio el 4 de febrero
de 1992, cuando encabezó un intento de Golpe de Estado en contra
del gobierno del presidente constitucional Carlos Andrés Pérez El cruento saldo de la asonada militar del 3 y 4 de
Febrero de 1992, se dió a conocer el día 5: de acuerdo a cifras
oficiales del Ministerio de la Defensa, hubo 14 muertos, 53
heridos. No obstante, estimaciones extraoficiales ubican dicho
saldo en 50 muertos y más de 100 heridos. Chávez destacó
entre los líderes del alzamiento al asumir por los medios de
comunicación su responsabilidad, la cual justificó alegando
descontento de gran parte de la población frente a las medidas
económicas implantadas por el gobierno de Pérez, inspiradas en
recomendaciones del Fondo Monetario Internacional. Dichas
medidas de corte neoliberal fueron anunciadas y aplicadas a los
pocos días de haber tomado posesión, como el recorte en el gasto
público y la liberalización de los precios en bienes y
servicios, entre ellos el de la gasolina y el transporte
público. Estos aumentos desataron la fuerte oleada de protestas
y saqueos que ocurrieron el 27 de febrero de 1989 en Caracas y
ciudades aledañas, en lo que se conoció como el Caracazo. Tras
una fuerte represión en la que intervino el ejército, el
gobierno logró restablecer el orden, pero a costa de miles de
muertes de civiles. El presidente Pérez y su gobierno nunca
llegaron a reponerse de esta revuelta, y tras la fallida
rebelión militar de Chávez, su caída se precipitó.
Chávez fue encarcelado, y al día siguiente de la rebelión, el
ex-presidente Rafael Caldera, parlamentario y principal
dirigente del partido democristiano COPEI ,dirigió un discurso
ante el Congreso en el que atacó duramente a Pérez, justificando
en cierta forma el alzamiento militar. Este discurso fue el
preludio de sucesos subsiguientes que finalmente llevaron al
Congreso a remover a Pérez de la presidencia el 2 de mayo de
1993, acusándolo de corrupción. La caída de Pérez sirvió de
trampolín a Caldera, quién fue elegido por segunda vez
presidente de la República para el periodo 1994-1998.
Chávez pasó dos años en la prisión de Yare esperando juicio,
siendo liberado tras la amnistía que le otorgó Caldera, como
parte de un acuerdo político con sectores de izquierda, como el
MAS y el PCV, para lograr apoyo a su gobierno.
Caldera ganó las elecciones presidenciales tras haberse separado
de su partido y haber creado un partido con imagen populista
(Convergencia), que finalmente derrotó a los partidos
socialdemócrata Acción Democrática y democristiano COPEI, que se
habían alternado en el gobierno durante 35 años (desde 1959
hasta 1994) y habían perdido para entonces la mayor parte de su
influencia en el panorama político de Venezuela. La caída de los
partidos tradicionales y el crecimiento del movimiento popular
como consecuencia del rechazo de las medidas políticas y
económicas aplicadas a través de los noventa, dieron pie a que
Chávez iniciara su propio movimiento, el cual se cristalizó al
legalizar el Partido MVR proveniente del, previamente
insurgente, MBR-200, junto al apoyo de veteranos de la política
como Luis Miquilena o José Vicente Rangel, así como diversas
personalidades que se apartaron del llamado puntofijismo. Seis
años después de su alzamiento, Chávez vence en las elecciones
presidenciales de 1998.
El primer periodo presidencial
Chávez ganó las elecciones presidenciales el 6 de diciembre de
1998, obteniendo el 56% de los votos válidos, que representaban
el 33% de la población electoral (más de once millones de
personas para ese año). Esto equivalió, para esa fecha, a la
segunda votación porcentual más alta de los anteriores cuarenta
años en Venezuela, aunque en términos absolutos recibió menos
votos (3.673.685) que Jaime Lusinchi en 1983 (3.773.731) y
Carlos Andrés Pérez en 1988 (3.868.843). Los dos partidos
dominantes hasta ese momento, Acción Democrática y COPEI, que
Chávez acusó durante la campaña de nepotismo, cleptocracia y
corrupción, se vieron obligados a renunciar a sus candidaturas
iniciales y apoyar al independiente Henrique Salas Römer, el
único que aparentaba tener la posibilidad de derrotar
electoralmente a Hugo Chávez. Para desagrado de muchos, Chávez
invitó al acto de investidura de la presidencia, el 2 de febrero
de 1999, al último dictador de Venezuela, Marcos Pérez Jiménez,
derrocado en 1958 y quien rechazó las invitaciones y
acercamientos de Chávez. Los opositores de Chávez tildaron sus
promesas de campaña (luchar contra la pobreza y la corrupción)
como demagogia y populismo, mientras entre la izquierda fue
visto como el primer político que se salía de la línea
continuista de las oligarquías en el poder en mucho tiempo.
Apenas iniciado su gobierno en 1999, Chávez solicitó al
parlamento una serie de poderes especiales en el área de la
economía para sanear las finanzas públicas y luchar contra la
pobreza. En abril de 1999, Chávez promovió un referéndum que
permitió elaborar una nueva Constitución para reformar todo el
sistema. Esta constitución fue redactada por la Asamblea
Constituyente, elegida en julio de 1999 bajo un sistema
totalmente uninominal. En dichas elecciones, el Movimiento
Quinta República, partido político de Chávez , obtuvo con un 62%
de votos el 95% de los constituyentistas, en tanto, la oposición
con un 35% obtuvo un 5% de los escaños. El 12 de agosto de 1999,
la Constituyente declara por decreto el Estado de Emergencia, y
se otorga el poder para intervenir e incluso disolver otros
órganos del Estado. Una semana después, la Asamblea disuelve el
sistema judicial y poco después, el Parlamento. Esto será
comentado en el exterior como un "escandaloso golpe de estado".
Mediante el voto popular, pero con una abstención del 55%, el 15
de diciembre de 1999 Chávez logra sustituir la Constitución de
1961, su promulgación significó para muchos el logro político
más importante de Chávez. Otorgaba más poder para el Presidente,
por primera vez daba a los militares el derecho a participar en
las elecciones y concedía a las poblaciones indígenas nuevos y
específicos derechos lingüístico, étnicos, culturales y
territoriales. También instaura el referendo revocatorio del
mandato de todos los cargos de elección popular.
El segundo periodo presidencial
El 30 de julio de 2000, Hugo Chávez es ratificado en el gobierno
con casi 60% de los votos escrutados (3.757.773). Al mismo
tiempo las elecciones parlamentarias dieron mayoría absoluta al
partido de Chávez con 99 de 165 escaños, lo que le dio poder
para gobernar por decretos, lo cual incremento las críticas
dentro y fuera del país, sobre todo del gobierno de EE.UU..
En diciembre de 2000 Chávez aprobó la organización de un
referéndum muy controvertido sobre la reorganización de las
centrales obreras; su plan proponía suspender en medio año a
todos los funcionarios de los sindicatos, y permitir que cada
asociado escogiera a un nuevo candidato. De esta forma, él
podría apartar a los aliados de la oposición y colocar gente de
confianza en las centrales obreras. La propuesta de Chávez
obtuvo casi dos tercios de los votos.
Por esos días el partido más grande de la oposición, Acción
Democrática, hizo una propuesta para aplicar un procedimiento de
censura pero falló. Al realizarse finalmente las elecciones
sindicales en Venezuela, el gobierno recibe la primera gran
derrota electoral desde su inicio, al quedar las centrales
sindicales en manos de la oposición.
Entre los programas sociales que destaca estos años fue el Plan
Bolívar 2000, mediante el uso de militares encargados de reparar
infraestructuras como hospitales y lugares públicos, limpiezas y
embellecimiento de calles, así como la venta de verduras en la
calle y ropa.
La Ley Habilitante y el primer Paro
En 2001 el Congreso aprueba un Decreto Habilitante que le da
poderes especiales al Presidente para aprobar un conjunto de
leyes, incluyendo la Ley de Tierras (que impulsa una reforma
agraria contra el latifundio, percibido como uno de los graves
problemas del país, en donde sobran las tierras sin cultivar y
los espacios agrícolas dado el masivo éxodo que ha sufrido el
campo en perjuicio de las más sobrepobladas ciudades del país),
la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Pesca (que da ventajas a los
pescadores artesanales y desfavorece la pesca de arrastre).
Si bien son aprobadas unas 49 leyes, la oposición dirigida
principalmente por la patronal más importante del país
Fedecámaras y la Confederación de trabajadores de Venezuela
(CTV), se concentra en luchar en especial contra las tres leyes
antes mencionadas, acusándolas de ser leyes "comunistas", y
llama a un primer paro nacional el 10 de diciembre de 2001.
Si bien el paro fue calificado como exitoso, la oposición no
logró su objetivo de hacer retroceder al gobierno con este
paquete de leyes. La polarización en el país comenzó a ganar
fuerza, y algunos notables aliados del presidente Chávez, como
Luis Miquilena, comenzaron a abandonarlo. Posteriormente se
conoció que Miquilena había sido persuadido por sectores
opositores de echar para atrás el paquete de leyes, pero él no
pudo convencer a Chávez ni al alto gobierno; las leyes eran
vitales para el proyecto de Chávez de crear un nuevo orden
económico y social.
Derrocamiento temporal de Hugo Chávez
La polarización continuó en 2002. Luego de que Chávez
reemplazara en febrero a los directivos de la empresa estatal
Petróleos de Venezuela PDVSA con personas afines a su proyecto,
grupos de empleados y altos gerentes de la compañía
escenificaron protestas internas, pues a su juicio se había
violado la "meritocracia", sistema de ascenso corporativo basado
en el mérito y rendimiento implementado en la petrolera
venezolana.
Las diferencias ideológicas entre los proyectos gubernamentales
y los inconformes eran irreconciliables. Para los primeros era
necesaria una revisión a fondo del funcionamiento de la empresa
y un mayor uso de los recursos del petróleo en planes sociales.
Para los que protestaban, PDVSA debía crecer como una gran
corporación transnacional.
El 7 de abril, el presidente Chávez anunció el despido de estos
altos gerentes, y las protestas opositoras se intensificaron. El
9 abril de 2002 la máxima confederación obrera del país y la
federación de empresarios, apoyados por la Iglesia Católica, las
televisoras y los partidos políticos opositores, anunciaron un
paro general de veinticuatro horas para apoyar a los directores
de PDVSA. Los convocantes llamaron a marchas en diversos puntos
de la ciudad capital donde estaban ubicadas las sedes de la
empresa, y el chavismo respondió pidiendo a sus seguidores
rodear el Palacio de Miraflores (sede del gobierno) en la mañana
del 11 de abril. El paro se convirtió en indefinido al día
siguiente.
La oposición convocó el 11 de abril a una marcha que reunió a
cientos de miles de personas, que originalmente iba destinada y
autorizada hasta la sede de PDVSA Chuao, pero fue desviada
al palacio de Miraflores, sede de la Presidencia. Al llegar al
centro de la ciudad, las protestas se convirtieron en violentos
disturbios que fueron reprimidos en medio de tiroteos de
partidarios y opositores al gobierno chavista.
Finalmente, hubo diecinueve muertos y unos cien heridos, de
ambos bandos. No pudo constituirse una comisión de la verdad
solicitada por la oposición, y más adelante nueve policías
metropolitanos y dos efectivos de la Guardia Nacional fueron
enjuiciados por varias de esas muertes. Se acusa a
francotiradores (entre ellos a un concejal del partido
oficialista MVR, imputado ante el Tribunal 26 de Control de
ser los causantes de otras, si bien fueron declarados
inocentes en 2004.
Durante los hechos, Chávez se encontraba en el palacio de
Miraflores, desde donde emitió una "cadena nacional"
(transmisión conjunta a través de todas las emisoras de radio y
televisión de señal abierta) de varias horas de duración, que
comenzó después de activar el llamado Plan Ávila. Una vez las
televisoras conocieron las noticias de los primeros muertos,
dividieron la pantalla colocando de un lado la cadena de
televisión y del otro imágenes de los muertos y heridos; debido
a que está prohibido por ley interrumpir o modificar una cadena
de televisión, las televisoras optaron por dividir la pantalla,
mostrando de un lado las palabras del Presidente Chávez y del
otro imágenes de los muertos y heridos que eran transportados.
Luego de dividir la pantalla, los canales fueron sacados del
aire en Caracas por órdenes de Chávez, hasta que ellos mismos
restablecieron su propia señal minutos después.
Hoy, el gobierno asegura que los medios fueron sacados del aire
pues estaban a punto de emitir el mensaje insurreccional de un
grupo de generales y almirantes a favor del golpe. Igualmente,
el testimonio de un ex trabajador del canal privado Venevisión
señala que se le había ordenado realizar los gráficos para la
división de la cadena con cinco horas de antelación, dando a
entender que el canal adivinó que el presidente iba a emitir una
cadena no anunciada.
Sin embargo, el mensaje de los generales y almirantes fue
emitido luego de la cadena. Dicho grupo de generales y
almirantes anunciaron (inicialmente a través de CNN en Español,
y luego a través de televisoras locales) que desconocían al
Presidente y al alto mando militar tras los hechos en el centro
de Caracas. Hoy, el gobierno afirma que el pronunciamiento había
sido grabado con algunas horas de antelación a los hechos en el
centro de la ciudad, basándose en parte en el testimonio de Otto
Neustaldt, periodista de CNN y vocero del Grupo de Sao Paulo en
Venezuela, quien grabó dicha noticia. La grabación, que habla de
que ya habían varios muertos y heridos en la manifestación, se
habría efectuado horas antes de que se produjeran las primeras
víctimas fatales según las declaraciones del propio Neustaldt,
lo cual es usado por el gobierno como evidencia de que algunos
de los francotiradores fueron colocados por los organizadores
del golpe.
Se acuso a civiles partidarios de Chávez y opositores de haber
disparado en esa marcha, posteriormente un tribunal sentenció
que los partidarios de Chavéz actuaron en defensa propia y
quedaron libres. Un video presentado esa misma noche por la
televisora privada Venevisión, mostraba a un grupo de
partidarios del Presidente Chávez disparando desde el Puente
Llaguno; si bien no se veía hacia quienes se disparaba, el canal
de televisión afirmó que dispararon contra la marcha opositora y
causaron las muertes —este video fue uno de los detonantes del
posterior golpe, pues se dijo que los chavistas dispararon por
órdenes del Presidente—.
Semanas después, los chavistas acusados indicaron que disparaban
en defensa propia contra efectivos y vehículos blindados de la
Policía Metropolitana, quienes habrían recibido órdenes del
alcalde opositor (anteriormente oficialista) Alfredo Peña. Los
acusados afirmaron que los policías habían matado y herido a
varios chavistas minutos antes, lo que se ha intentado después a
través de videos y del documental Puente Llaguno: Claves de una
masacre, del director Ángel Palacios. El propósito habría sido
abrir paso a la marcha opositora y permitirle tomar el palacio
de Miraflores, el cual para ese momento estaba rodeado de miles
de simpatizantes del gobierno de Chávez.
En horas de la noche, el presidente Chávez fue presionado por
los militares que lideraban el golpe, quienes le exigieron
entregarse y renunciar o, si no, atacarían el palacio
presidencial, aún rodeado de civiles chavistas.
Finalmente, en horas de la madrugada del 12 de abril, Chávez
accedió a entregarse, abandonó Miraflores y fue transportado
inicialmente a la base militar ubicada en Fuerte Tiuna, Caracas.
Las imágenes de lo ocurrido ese día dentro del palacio
presidencial fueron captadas por las cineastas Kim Bartley y
Donnacha O'Brien en el documental "La revolución no será
televisada".
Horas después, el general en jefe Lucas Rincón, quien en la
tarde del día anterior había desmentido rumores de la detención
de Chávez, aseguró que el Presidente había aceptado la renuncia.
En el futuro, Chávez declararía que él nunca renunció y
justificaría la acción de Rincón, que continuó en el mando
militar y luego como ministro del Interior y Justicia, como un
muy valiente intento para tranquilizar el país; lo cual de
alguna manera justifiaría mentir a la opinión publica
contrariando sus obligaciones y su deber como funcionario del
estado.
Horas después fue juramentado Pedro Carmona, líder de la
federación de empresarios, como presidente interino. Acto
seguido emitió un decreto que disolvió el parlamento, el
Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscalía, la Defensoría del
Pueblo y se dio a sí mismo poderes por encima de la
Constitución, lo que causó una gran indignación entre los
partidarios del Presidente Chávez y en algunos sectores
moderados de la oposición, muchos de los cuales supuestamente
apoyaron el golpe contra Chávez, pero no al gobierno de Carmona.
Sin embargo, fue recibido con gran celebración por otros
sectores oposicionistas, fundamentalmente el sector empresarial
venezolano.
El 14 de abril en la madrugada, luego de fuertes protestas
populares y con el apoyo de varias guarniciones militares, así
como de recuperación del canal del estado, Chávez fue liberado
de su prisión militar en la isla La Orchila y repuesto como jefe
de Estado, sin embargo si bien el presidente fue repuesto en su
cargo las muertes ocurridas los días 11, 12, 13 y 14 de abril
siguen impunes. El gobierno tuvo que responder con
indemnizaciones a las víctimas de saqueos ocurridos aquellos
días, que revivieron las memorias del 27 de febrero de 1989.
El gobierno venezolano alega que Estados Unidos participó y
alentó el golpe de abril de 2002, si bien no ha interpuesto
demanda alguna ante tribunales internacionales ni ha presentado
pruebas de esta acusación. Además de que dicho país fue el
primero en reconocer el gobierno de Carmona (después le
siguieron Colombia, El Salvador y España), también se señala la
presencia de aviones y barcos militares de ese país en
territorio venezolano durante el golpe, incluyendo uno que
pretendía trasladar a Chávez de La Orchila a un lugar
desconocido.
Luego del golpe, los altos gerentes despedidos de PDVSA fueron
reincorporados. Si bien se estableció una nueva junta directiva,
continuó el malestar dentro de la empresa.
El 14 de agosto de 2002, el Tribunal Supremo de Justicia dictó
una sentencia según la cual no ocurrió un golpe de estado en
Venezuela. Esta decisión fue acatada, pero no compartida por
Chávez, y fue anulada posteriormente en 2005, luego de atender a
una apelación que se hiciera a la anterior sentencia.
Golpe o rebelión
El gobierno de Chávez, sus simpatizantes y la gran mayoría de
las fuentes de referencia y de información fuera de Venezuela (Britannica,
Larousse, BBC, CNN) consideran al derrocamiento temporal de Hugo
Chávez como producto de un fallido golpe de Estado por tratarse
de un intento de remover mediante la fuerza a un presidente
electo democráticamente. Además, no se siguieron los
procedimientos constitucionales establecidos: en caso de
renuncia del Presidente, el vicepresidente Diosdado Cabello
debía tomar su lugar previa aceptación de la renuncia por parte
del Parlamento. Si el Vicepresidente tampoco estaba disponible,
el Presidente de la Asamblea Nacional tenía que asumir la
Primera Magistratura. Si éste tampoco podía hacerlo,
correspondía al presidente del Tribunal Supremo de Justicia.
Basándose en la sentencia mencionada del Tribunal Supremo de
Justicia, hoy anulada por un fallo posterior, la oposición niega
que tal derrocamiento haya sido un golpe de Estado y afirma que
dicho derrocamiento habría sido producido a causa de una
rebelión cívico-militar que tenía como fin preservar los
derechos humanos que habrían sido violados, según la oposición,
por la Guardia Nacional durante los hechos violentos del 11 de
abril de 2002; dicha renuncia, aunada a la supuesta renuncia de
Diosdado Cabello, el Vicepresidente habrían derivado, según la
oposición, en un vacío de poder. Pese a las palabras
pronunciadas por el general Lucas Rincón, según las cuales
Chávez habría aceptado renunciar, Chávez argumentó que jamás lo
había hecho y mantiene haber sido secuestrado contra su
voluntad.
Dirigentes del chavismo atribuyen los asesinatos de ese día a
francotiradores y a miembros de la Policía Metropolitana, y
argumentan que la declaración en la cual los militares rebeldes
se referían a la necesidad de intervención por parte de los
mismos se habría producido antes de los respectivos hechos
violentos. La oposición ha atribuido los asesinatos a personas
apostadas en el puente Llaguno como en un edificio en el que
funcionarían oficinas de la Alcaldía de Caracas; dichas personas
fueron temporalmente detenidas durante el derrocamiento temporal
de Hugo Chávez y luego puestas en libertad antes del retorno de
Chávez al poder, las mismas fueron absueltas por Tribunales
controlados por el gobierno. La oposición ha pedido la
conformación de una comisión de la verdad, similar a las
constituidas en otros países; sin embargo, hasta los momentos,
la misma no ha sido conformada.
El paro de diciembre de 2002
Por diversas razones, semanas después se reiniciaron las
protestas opositoras. A mediados de año, un grupo de 14
militares activos de alto rango y retirados que habían estado
implicados en el golpe de abril se pronunciaron en contra del
gobierno en la Plaza Altamira; declarándose en desobediencia.
Día a día, más militares se unieron a la protesta hasta alcanzar
a unos 120 oficiales; el gobierno decidió no reprimir ni sofocar
la protesta militar, pero los medios privados le daban una
cobertura total y fue ampliamente apoyada por miles de
simpatizantes, políticos de la oposición y hasta celebridades.
Mientras tanto, el gobierno y la oposición se distanciaban más.
El 2 de diciembre de 2002, días después de la creación de una
mesa de diálogo y acuerdos patrocinada por la OEA y el Centro
Carter, en la cual sectores del gobierno y la oposición se
sentaban para intentar reconciliarse, comenzó un nuevo paro
general convocado por los sindicatos opuestos al gobierno, la
federación de empresarios, una asociación de altos gerentes de
la petrolera estatal, y los medios de comunicación, con el apoyo
de la iglesia católica y de diversos partidos políticos
tradicionales, tanto de derecha como de izquierda (como el MAS y
Bandera Roja), aglutinados en la Coordinadora Democrática.
Su duración inicialmente era de 24 horas, pero se prorrogó hasta
convertirse en una huelga indefinida. La petición central de los
huelguistas era la renuncia del Presidente, o la realización de
un referendo consultivo sobre la continuidad de Chávez. El
referendo en efecto ya estaba incluido en la Constitución
Bolivariana, pero según las leyes debía efectuarse a mediados de
2003, y la oposición no estaba dispuesta a esperar tanto.
Además, tampoco aceptaban las condiciones del referendo
revocatorio que estaba en la Constitución, y pedían el referendo
consultivo, que, aún cuando no era vinculante, requería menos
firmas para convocarse.
Chávez no renunció, y el paro se mantuvo durante 62 días.
Dicho paro tuvo características atípicas: todas las televisoras
privadas de alcance nacional y los periódicos más importantes le
dieron apoyo irrestricto. Los primeros suspendiendo toda su
programación de entretenimiento y sus anuncios comerciales para
dar paso a programación política e informativa durante 18 ó 20
horas al día, reconociendo su sesgo en contra del gobierno
varias veces. Los periódicos hicieron lo propio. El canal
oficial, Venezolana de Televisión, también participó en esta
guerra mediática parcializándose completamente a favor del
gobierno, de esta forma la polarización se acentuó mucho más y
los medios de comunicación imparciales prácticamente
desaparecieron. Estas posturas se han mantenido en su mayor
parte, si bien algunos medios se han plegado al abandonar
programas o artículos de corte opositor. El gobierno también
apoyó la creación de periódicos, emisoras de radio, televisoras
y sitios web de carácter alternativo, que son consideradas por
la oposición como focos de propaganda gubernamental, pero que el
gobierno defiende como espacios de expresión para quienes eran
censurados por las emisoras privadas.
Se insiste en que el paro además era un lock out, ya que en
muchas empresas, fábricas y locales comerciales los trabajadores
querían continuar sus labores, pero los patrones tomaron la
decisión de pararse. Sin embargo, no puede considerarse
únicamente un lock out debido a que en la administración pública
muchos gremios se unieron al paro.
La paralización llegó a un clímax cuando se afectó a la
petrolera estatal, PDVSA. Miles de los empleados de la empresa
abandonaron sus puestos de trabajo y, según el gobierno, algunos
cometieron sabotajes en las mismas para intentar paralizar la
empresa.
Esto trajo graves repercusiones sobre la población con escasez
de gasolina y otros combustible, además de alimentos y otros
artículos de primera necesidad.
Las marchas entre simpatizantes de gobierno y oposición se
sucedían a diario, congregadas especialmente en Caracas, quienes
además se atrincheraban 24 horas al día en sitios claves que
consideraban sus "bastiones": la oposición se aglomeraba en
torno a la Plaza Altamira y la sede de PDVSA en Chuao (ambos en
el este de Caracas), mientras que el chavismo se concentraba en
torno al Palacio de Miraflores, la plaza Bolívar y la sede
principal de PDVSA en La Campiña (en el centro de la capital).
La oposición, además, realizaba "cacerolazos" (golpear ollas)
durante todas las noches; en aquellas urbanizaciones de clase
media y alta donde la oposición era mayoría, realizadas por los
vecinos de estos, pidiendo la dimisión del gobierno. En algunos
casos, realizaron marchas durante el día forzando a cerrar
aquellos negocios y tiendas que abrían en sus urbanizaciones, o
frente a las casas de funcionarios y simpatizantes del gobierno.
Por iniciativa del nuevo presidente brasileño, Lula Da Silva, se
conformó un grupo de "países amigos de Venezuela", entre los que
se encontraba Brasil, Chile, México, España, Portugal, Estados
Unidos, (hasta ese momento, Chávez se llevaba mal con los
presidentes de todos estos países, exceptuando Brasil) y algunas
personalidades estadounidenses, como el ex presidente Jimmy
Carter.
Carter elaboró dos propuestas: modificar la constitución para
acortar el periodo presidencial de seis a cuatro años, o
realizar una consulta popular sobre la permanencia de Chávez en
el poder en el momento en el que se cumpliera la mitad del
periodo, lo cual ocurriría el 19 de agosto de 2003. Las dos
partes rechazaron ambas propuestas.
El paro se fue debilitando con el paso de los días. A mediados
de enero de 2003, el gobierno logró recuperar el control de
PDVSA, gracias al apoyo de una considerable cantidad de
empleados que no se unieron al paro. El Estado decidió despedir
15 mil empleados. Los empresarios, por su cuenta, comenzaron a
abrir sus negocios y locales comerciales, desobedeciendo a las
federaciones que los agrupaban.
La oposición rompió "informalmente" la huelga por la presión
internacional el 3 de febrero de 2003, si bien no se hizo un
anuncio oficial.
El referéndum presidencial
La oposición presentó 3,40 millones de firmas que avalaban la
solicitud de un referéndum revocatorio. El proceso de
recolección fue largo y complicado. La oposición acusó al
Consejo Nacional Electoral de parcialidad y de irregularidades
en este proceso. Sin embargo, el 3 de junio de 2004, el
presidente de ese organismo publico, Francisco Carrasquero
anunció que habían sido validadas 2,54 millones de firmas, y de
esta forma el referéndum se realizaría. La convocatoria debía
hacerse el 15 de agosto de 2004, cuatro días antes de que Chávez
cumpliera cuatro años en el poder. Para sacarlo del gobierno, la
oposición debía obtener más de 3,70 millones de votos, número
que obtuvo Chávez en su reelección el año 2000. De acuerdo con
el primer anuncio oficial el 16 de agosto de 2004, el referéndum
no aprobaba la remoción de Chávez del cargo. La convocatoria fue
más alta que en los comicios de 1998 y 2000 (69,92), aunque
inferior a los comicios de 1983 y 1988, y el cierre de las urnas
se tuvo que postergar en dos ocasiones para que todos los
ciudadanos tuvieran tiempo para votar, los comicios se
realizaron también en el exterior. Así, con 9.815.631 votos
escrutados, el 59,06% (5.800.629) rechazaba la remoción y 40,64%
(3.989.008) la apoyaba.
Todos los observadores internacionales certificaron que el
proceso fue transparente, Jimmy Carter lo tildó de "ejemplo
democrático", aunque la oposición desde el primer anuncio
reclamó un fraude electoral que alega puede demostrar.
En Caracas, inmediatamente después de la publicación de los
resultados hubo demostraciones anti-chavistas; los opositores
consideraban que los resultados eran inaceptables y producto de
un fraude. Entre varios disparos una mujer opositora resultó
herida de muerte. A la fecha no se ha probado de qué bando
provenían los disparos.
Luego de la huelga petrolera y del proceso de recolección de
firmas para el revocatorio, se han denunciado muchos casos de
persecución política en organismos del estado. Los casos más
conocidos son los despidos en PDVSA, ordenados por el propio
Chávez, bajo la premisa de abandono del cargo y sabotaje en
contra de la principal industria del país. Luego del proceso de
recolección de firmas, el diputado oficialista Luis Tascón
publicó en su sitio web el nombre de las personas que habían
firmado la solicitud contra Chávez, esta fue conocida como la
lista Tascón; la oposición afirma que algunas de estas personas
fueron despedidas, coaccionadas o maltratadas, entorpecidos sus
trámites o intercambios económicos ante el estado. La oposición
y varios organismos de derechos humanos imparciales han
realizado acciones judiciales en este sentido. Chávez en abril
de 2005 mando a "enterrar" el uso de la lista, que era retirada
por el propio Tascón de su sitio web; si bien el hecho de haber
violentado los derechos civiles de estos ciudadanos, su derecho
al ejercicio libre y secreto de decisión electoral no ha
conllevado ningún tipo de responsabilidad jurídica para el
responsable de estos delitos.
Los chavistas acusan a su vez a la oposición de utilizar en su
contra métodos similares en las empresas privadas, basados en
una lista hecha por una ONG opositora la gobierno. Se han
reportado numerosos casos de personas que fueron despedidas o
acosadas en sus trabajos por no aparecer en la lista, no asistir
a las marchas antichavistas o simpatizar con el chavismo.
Elecciones regionales
El fenómeno del chavismo se ha extendido también a las
elecciones regionales. Los resultados de las elecciones para
gobernadores y alcaldes de octubre de 2004 favorecieron a los
partidos chavistas: veintidós (22) de los veinticuatro (24)
estados quedaron en manos de gobernadores del partido MVR. Sólo
los estados Zulia y Nueva Esparta quedaron en manos de la
oposición. En otros estados, la victoria de los chavistas fue
muy ajustada.
La oposición sostiene que las elecciones fueron fraudulentas,
sobre todo al ver cómo perdían en estados que tienen una fuerte
influencia antichavista. Estos alegatos han sido desestimados
por los observadores internacionales, incluído el Centro Carter.
Expropiación de latifundios
A partir de 2005, Hugo Chávez ordenó mediante la Ley de Tierras,
aprobada en 2002 mediante un decreto con fuerza de ley, aprobado
previamente por la asamblea nacional, la expropiación de
latifundios y tierras aparentemente improductivas, para dársela
a quien la quiera trabajar, por la «seguridad alimentaria» y
para «profundizar la revolución». Se pretende que esta acción
fue apoyada por los campesinos sin tierras y asalariados, pero
criticada por los empresarios, terratenientes, la oposición
venezolana en general, Estados Unidos, y el ex presidente
argentino Carlos Menem, que las considera «medidas comunistas».
Elecciones parlamentarias de 2005
En las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre de 2005,
absolutamente todos los curules del Parlamento fueron ganados
por diputados simpatizantes del presidente Chávez, luego de que
los principales partidos de oposición decidieran retirarse y
llamaran a la abstención. El argumento esgrimido por dichos
partidos fue la falta de confianza en el Consejo Nacional
Electoral, si bien dicho ente cumplió con casi todas las
exigencias que realizó la oposición, por lo que el retiro fue
calificado por los observadores internacionales de la OEA y la
Unión Europea como "muy sorpresivo". La abstención fue de un 75%
de los votantes inscritos, ligeramente por encima del promedio
histórico para este tipo de elecciones.
Elecciones presidenciales de 2006
En las elecciones presidenciales del 3 de diciembre de 2006 es
reelegido como Presidente de la República Bolivariana de
Venezuela obteniendo 7.161.637 votos (62,89%) habiéndose
escrutado un 95,24% de las actas, mientras su principal
contendiente Manuel Rosales, quien reconoció su derrota,
obtenía 4.196.329 (36,85%) de los votos escrutados.
Resultados
Controversia Hugo Chávez
Mientras que partidarios del gobierno han catalogado al gobierno
de Hugo Chávez como democrático y participativo, otros analistas
lo han calificado como una dictadura sutil, o de actitudes no
democráticas comparando al gobierno venezolano con el cubano.
Desempleo
La tasa de desempleo en 1999 era de 15-16%; en 2003, 19%; y en
2004, vuelve a ser 15-16%. Igualmente, la tasa de personas que
trabajan en la economía informal no ha variado: 52% de la fuerza
laboral en los años 2000 y 2005 (fuente: informes anuales de
PROVEA).
A finales de Diciembre del año 2005, el INE (Instituto Nacional
de Estadística) presentó al país la cifra oficial de Desempleo
en Venezuela, estando en 8,9% para fin de año, mucho menos que
el 10,8% que esperan tener a finales del 2005. Aunque la
economía informal, sigue estando en el tope de la fuerza laboral
activa.
Pobreza
Definiendo la pobreza como la incapacidad de generar, en los
hogares, los ingresos que permitan adquirir la cesta básica de
alimentos, la pobreza se ha desarrollado de la siguiente forma
en los últimos diez años: 73% (1994), 85% (1998), 60% (2003),
74% (proyección 2005 según datos de Datanalisis presentados en
la preventa del diario Últimas Noticias).
A pesar de esto, datos oficiales del INE (Instituto Nacional de
Estadística), órgano oficial del estado, la pobreza en Venezuela
para el año 2005 se ubicó en 48% aproximadamente, debido al gran
alcance de las Misiones llevadas a cabo por el Gobierno y el
crecimiento económico sostenido de Venezuela en todo el año.
Los programas sociales
Hugo Chávez ha implantado una política de programas sociales,
muy activo y desde 2003 son llamados misiones, las más
publicitadas son las educativas, Misión Robinson: enseñar a leer
y a escribir en los barrios populares, basado en métodos
venezolano-cubanos; Misión Ribas: para facilitar los estudios
primarios y Misión Sucre: para los secundarios y universidad.
Programa médico-asistencial: Barrio Adentro. De capacitación
integral: Misión Vuelvan Caras. Alimentario: Misión Mercal.
A que se le agrega las rebajas del impuesto al valor agregado
(IVA), equiparación de la pensión mínima al salario mínimo,
prohibición de privatizar las pensiones, duplicación del
presupuesto de salud, fundación de Escuelas Bolivarianas que
asumen el desayuno, almuerzo y merienda para los niños y niñas
que asisten, fundación del Banco de la Mujer, aumento de la
organización y asistencia a cooperativas agropecuarias,
moratoria de 10 años para evitar el desalojo de personas que
viven en terrenos ilegales a nivel urbano, entre otros.
La polarización social
Venezuela como cualquier otro país de Latinoamérica (exceptuando
Cuba) está muy estratificada socialmente, siendo un sistema
social heredado de la época colonial española, pero desde que
Chávez llegó a poder, es aun más evidente, el origen humilde y
su condición de no blanco (Chávez tiene evidentes rasgos
negroides e indígenas), según los chavistas más radicales
inquieta a las clases altas del país. Además, Chávez ha hecho un
llamado abierto a darle el poder a los pobres y no es bueno ser
rico. El llamado desde el 2004 de realizar un socialismo y
eliminar al capitalismo en un país acostumbrado a la influencia
estadounidense y europea ha hecho que la población esté muy
dividida. En donde más claro se ve la polarización clasista, es
en las marchas de seguidores de ambos bandos. En un país en
donde más de la mitad de la población es pobre (74% de la
población en estado de pobreza) y se especula prácticamente la
totalidad son seguidores de Chávez, le ha dado al presidente la
victoria en las elecciones principales.
Transformaciones en su partido
Los integrantes del Movimiento V República, así como el apoyo de
diversos partidos, han variado desde la asunción de Chávez al
poder. Después de que el presidente Chávez aprobara la Ley de
Tierras e Hidrocarburos por decreto emitido en 2001, algunos de
los partidos aliados se pasaron a la oposición. El primero en
hacerlo fue el MAS (Movimiento al Socialismo), tras lo cual
ocurrió una fractura en ese partido de la cual surgió "Podemos"
(Movimiento Por la Democracia Social), conformado por ex-masistas
que apoyan al presidente venezolano.
Luego, algunos miembros del propio del partido de Chávez, MVR,
como Luis Miquilena, se pasaron a la oposición en una nueva
agrupación llamada "Solidaridad". Chávez también ha tenido
problemas con el partido PPT: en el 2000 le quitó el apoyo por
problemas en la selección de candidatos al parlamento y cargos
regionales. El propio PPT decidió volver a Chávez después de
negociar nuevos términos.
Con anterioridad a todas estas escisiones, Francisco Arias
Cárdenas, uno de los más antiguos amigos de Chávez (quien
también participó en el intento de golpe de 1992), le quitó su
respaldo y se postuló como candidato a la presidencia en las
elecciones del 2000 luego de constituir su partido "Unión".
Arias Cárdenas perdió las elecciones, pero siguió activo en la
oposición hasta 2005, año en el que volvió a apoyar al gobierno
en las elecciones parlamentarias.
En ese año, Manuel Manuit, seguidor de Chávez y gobernador del
estado Guárico, fue acusado por dirigentes emeverristas de estar
tras presuntas violaciones de derechos humanos cometidas por un
cuerpo élite de la policía de la gobernación contra unas 200
personas. Los informes fueron vetados y la Fiscalía investiga;
sin embargo, hay profundas discrepancias en el chavismo en torno
a este tema.
El presidente Chávez, quien es además jefe de su partido MVR, ha
realizado críticas constructivas contra sus propios funcionarios
y seguidores y se autocalifica como uno de los principales
críticos de su propio gobierno. El Presidente ha criticado
públicamente a sus ministros y ex ministros de Vivienda,
Comunicación e Información, Salud, a los alcaldes de Caracas,
etc. También ha mencionado que hay infiltrados en su gobierno.
Lina Ron, una activista, ferviente seguidora de Chávez, afirmó
una vez que "estoy con Chávez, pero no con su gobierno". Luis
Tascón, diputado del MVR, ha mencionado que todavía existe "el
miquilenismo" en el gobierno y que la corrupción se mantiene
intacta.
Transformaciones en la oposición
La trascendencia política de Chávez y su partido ha influido en
diversas transformaciones de los partidos de oposición. En 2002
se crea la coalición Coordinadora Democrática, con el objeto de
unificar y cogestionar a los partidos y organismos contrarios a
Chávez. Sin embargo, la heterogeneidad ideológica de la
coalición impidió una integración efectiva de los diversos
grupos. Luego de fracasar en el paro petrolero y en el
referéndum revocatorio, Coordinadora Democrática se disuelve en
2004. Durante las elecciones parlamentarias de 2005, algunos
partidos opositores deciden conjuntamente retirar sus
candidaturas y promover el abstencionismo, acusando al gobierno
de emplear mediadas fraudulentas. La abstención del 75% fue
considerada por la oposición como una señal de rechazo hacia
Chávez, pero el gobierno relativizó la importancia del
porcentaje, sosteniendo que se ubicó ligeramente por encima del
promedio histórico.
La izquierda
Con el gobierno del presidente Chávez la izquierda más purista y
la más radical llegaron al poder por primera vez en Venezuela,
aunque en el pasado en Venezuela hayan gobernado partidos y
gobiernos considerados de izquierdas: partidos como Acción
Democrática, de larga trayectoria política en el país, son en su
conceptualización original; partidos de centro-izquierda o
socialdemócratas (considerados promotores del capitalismo
humano, tesis rechazada por Chávez, debido a que considera al
capitalismo perverso en todas sus formas), y miembros numerales
de la Internacional Socialista (si bien la izquierda ligada a
Chávez los acusa de haber pactado con la oligarquía y Estados
Unidos); además del vago liberalismo de gobiernos caudillista
como Antonio Guzmán Blanco, Crisóstomo Falcón y la familia
Monagas, que al final continuaron manteniendo el sistema social
tradicional o a los primeros años del segundo gobierno de
Caldera cuya identificación izquierdista fue más una
conveniencia histórico-política que una real tendencia de
izquierda tradicional, lo cual solo retrasó medidas políticas de
derechas, como el paquete económico de tendencia neoliberal
implantado en la segunda mitad del mencionado periodo, la
llamada Agenda Venezuela.
El gobierno de Chávez ha mostrado políticas de cambio
posiblemente más contundentes que las de otros gobiernos en el
pasado, enfrentando a las las élites económicas tradicionales
del país, oponiéndose y defenestrando a diplomáticos de los
Estados Unidos y de manera directa con países cuyo lineamiento
económico presenta un apoyo a las políticas comerciales de esta
nación que se contraponga a los interés de las políticas
económicas que maneja el gobierno que él representa. En este
aspecto algunos detractores llaman a Chávez comunista y
antioccidental, ambos negados por Chávez, quien califica su
discurso como de defensa de la existencia misma del planeta y de
defensa de los pueblos del sur de América y África.
Chávez llegó al poder aclarando que su ideología es la
bolivariana, sin mencionar si esta era de derecha, centro o
izquierda política. Su postura ha ido evolucionado con el
transcurrir de su gobierno. En años recientes ha mantenido una
crítica constante al neoliberalismo y aunque en el pasado dijo
que ni él ni su gobierno son comunistas, se declaró socialista y
ha asegurado que Simón Bolívar y Jesucristo fueron socialistas.
En 2005, al asistir a una cumbre en Francia, mencionó que la
derecha es antinatural porque está en contra de los cambios que,
según Chávez, son inherentes al ser humano. También atribuyó a
la derecha política considerar que la pobreza y las
desigualdades sociales, son inevitables y son algo normal, para
citar sólo algunas de las expresiones que utiliza el mandatario
en sus intervenciones públicas. En el 2005 se celebró en
Venezuela el 16º Festival de la Juventud y los Estudiantes, que
congregó a cerca de 20.000 jóvenes de tendencia izquierdista,
como evento organizado para expresar solidaridad al gobierno de
Chávez que considera está siendo hostigado por el gobierno
estadounidense de George W. Bush, el cual sido acusado de
intento de magnicidio por el mismo gobernante.
Política exterior
Desde que asume el poder Hugo Chávez ha aumentado
progresivamente su proyección internacional desde la palestra de
mandatario nacional, sus constantes viajes han tenido
generalmente carácter comercial, si bien a partir del 2003 su
trabajo como figura internacional se ha alejado paulatinamente
de este trabajo diplomático hacia la promoción de su plataforma
ideológica; apoyando abiertamente a organizaciones y movimientos
políticos que, en ciertos casos, están en abierta confrontación
con los gobiernos nacionales. Tal es el caso en Perú, Colombia y
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