El fenómeno “inédito” que vive el orbe de crisis alimentaria afecta particularmente a los países pobres y se ha detectado que alrededor de 40 naciones presentan un riesgo en su seguridad a causa del desabasto.
Según las autoridades chinas, las provincias afectadas por el terremoto suman una extensión de más de 1,3 millones de kilómetros cuadrados y en ellas viven más de 200 millones de personas.